jueves, 10 de julio de 2014

COVARRUBIAS Y LA IGLESIA DE YEPES
Alfredo Pastor Ugena

Alonso Covarrubias (1488-1570).Este arquitecto y escultor español, “el artista de Torrijos” como le donomina Chueca Goitia, nace en esta localidad toledana en el reinado de los Reyes Católicos, conociendo asimismo los de  Carlos I (1516-1556) y parte del de Felipe II (1556-1598).
Este apellido procede de la localidad medieval burgalesa del mismo nombre, perteneciente a la comarca del Arlanza, en Burgos[1] Dos de los hijos de Alonso de Covarrubias- Antonio y Diego- sobresalieron en la época. El primero fue un gran conocedor del griego y del latín. Fue profesor de Derecho en Salamanca y Consejero de Castilla. representó a España-junto a su hermano Diego- en el Concilio de Trento. Diego-retratado por El Greco- ocupó el cargo de obispo de Ciudad Rodrigo, Segovia y más tarde de Cuenca. Su cuerpo descansa en un sarcófago de mármol en la catedral de Segovia, en la capilla del Cristo del Consuelo junto a la antigua puerta mandada construir por los Reyes católicos para la antigua catedral y que hoy da acceso al claustro. Fue presidente del Consejo de Castilla. Sus grandes maestros fueron Francisco de Vitoria y Domingo de Soto ya que perteneció a la escuela de Salamanca.
El nacimiento de Alonso de Covarrubias está cronológicamente a camino entre las famosas Cortes de Toledo(1480), donde los Reyes Católicos impusieron definitivamente su autoridad-de acuerdo con la nobleza y frente a las ciudades- y proyectaron las bases institucionales del Estado Moderno(una vez resueltos en 1476, en las Cortes de Madrigal, dos problemas fundamentales: la situación económica y el restablecimiento del orden);  el final de la Reconquista y el comienzo de la expansión atlántica en 1492, que dio lugar al hecho más importante de la Edad Moderna: :el descubrimiento de un Nuevo Mundo y la expansión intercontinental de España..
Su juventud se desarrolla en un contexto histórico caracterizado por la unificación peninsular y el final de la reconquista- como ya he señalado- y el establecimiento del poder imperial de la mano de Carlos V[2], las influencias italianas (llegan a nuestro país gracias a la política mediterránea de Fernando el Católico), muy bien acogido por  el mecenazgo de las grandes casas nobiliarias
En el plano artístico se produce en España , a finales del S.XV una confrontación entre la tradición gótica, fuertemente arraigada, y las influencias renacentistas procedentes de Italia. La penetración de lo que de denominó “arte moderno” fue posible gracias a importantes familias como los Mendoza o los Fonseca, que sin llegar al grado de importancia de los Medici o los Strozzi- por citar algunos ejemplos- fueron muy permeables a todas las novedades que se estaban produciendo en el extranjero. Ellos se encargaron de hacer llegar a España estos aires renovadores que no sólo afectaron a las artes, sino también a los ámbitos del pensamiento.
Tres son los estilos que se dan en los tres tercios del S. XVI: Plateresco, Purismo y Herreriano, afectando los dos primeros a la formación y estilo de Covarrubias. En los últimos años del siglo XV y durante el primer tercio del S.XVI la producción arquitectónica manifiesta una dualidad formal: mientras la estructura del edificio continua siendo gótica, el Renacimiento se deja sentir en lo decorativo y superficial. Así se configura un estilo protorenacentista denominado tradicionalmente Plateresco, por lo similar con la labor de orfebres y plateros y por su gran minuciosidad.[3].Se caracteriza por fusionar el gótico con una interpretación muy libre de los elementos clásicos. En los soportes domina el uso de columnas abalaustradas y pilares con capiteles corintios y fustes lisos o decorados con grutescos. Los arcos son mayoritariamente de medio punto y carpaneles
El Renacimiento penetrará poco a poco, desde arriba, y a lo largo del silo XVI será digerido y asimilado por la cultura e idiosincrasia hispánica, produciendo un Renacimiento diferente, español Este se desarrolló en el seno de la Corte, la alta Iglesia siguiéndola moda del Papa y la Monarquía pero no como resultado de una evolución cultural del país. Estas clases altas impulsarán “este arte nuevo” en medio de un ambiente todavía gótico instrumentalizándolo al servicio del poder.
 Durante el siglo XVI se abandona la ornamentación del plateresco y se busca una mayor austeridad y más claridad estructural, anulando conceptos góticos. Así se dio paso al purismo.[4] En la arquitectura purista predominaron las formas clásicas y lo estructural o meramente arquitectónico sobre la ornamentación. Cobraron protagonismo la monumentalidad, el equilibrio, la grandeza y la armonía de las proporciones y, en la estructura, se dio preferencia a los arcos de medio punto, las bóvedas ovaladas, las baídas y las de cañón.Gana la intensidad del relieve pero ciñéndose a los encuadres de los vanos y a los elementos arquitectónicos en lugar de abarcar toda la superficie de los muros. A la vez se advierte una mayor preocupación por las proporciones. Así va entrando poco a poco el Renacimiento conceptual bajo la influencia de Bramante. El primero en iniciar este cambio es Alonso de Covarrubias,
Éste recibió su primera formación en Toledo, de la mano de Antón Egas (con el que colabora en 1514 en la construcción del Hospital de Santa Cruz de Toledo). De Juan Guas recibió los conocimientos para introducirse en el mundo del arte. Completa su formación con enseñanzas e influencias, entre otros, de Diego de Siloé, Diego Riaño, Rodrigo Gil de Hontañón, Vasco de la Zarza y Francisco de Baeza ( de quien aprende el carácter recargado de la ornamentación plateresca y con quien colaboró entre 1515 y 1517 en la construcción de la catedral de Sigüenza), entre otros. Su aproximación al Renacimiento proviene de los gustos meramente formales sin entrar en las consideraciones teóricas que subyacen en el movimiento renacentista.
El arte del Renacimiento en España será promovido por la monarquía, la iglesia y la nobleza. Alonso Covarrubias sufre una transformación paulatina que le llevará desde los modelos tardogóticos de sus primeras intervenciones, hasta las formas clasicistas más severas, después de una fase de intenso decorativismo a base del repertorio renacentista. A partir de los años 40 se produce un cambio radical en su arte, que se puede constatar en obras como el Hospital de Tavera (Toledo) de parámetros más clasicistas.
En 1526  firmó su primer contrato en Guadalajara para la construcción de un convento. En 1531 interviene en la capilla de los Reyes Nuevos de la catedral de Toledo, realizando aquí su primera gran obra (uno de cuyos capellanes más insignes sería con el tiempo, concretamente en 1653,  Calderón de la Barca). Entre 1532 y 1534 interviene en la sacristía mayor de la catedral de Sigüenza.
Uno de los mayores triunfos de su vida artística lo consigue precisamente en este año de 1534 cuando fue nombrado maestro mayor de la catedral y diócesis de Toledo (precisamente este mismo año comienzan las obras de la iglesia de Yepes) lo que le trajo consigo el que le encargaran múltiples obras, especialmente las dependientes de ambas instituciones. Este nombramiento se completó tres años después, en 1537, con el nombramiento de arquitecto de los Reales Alcáceres, es decir “arquitecto real”,cargo que compartió hasta 1543 con Luis de Vega, quedando desde esa fecha responsable del área de Toledo. Su labor fundamental como maestro de las obras reales en Toledo se concreta en el Alcáazar.
Covarrubias es uno de los grandes motores del cambio de pensamiento en la arquitectura española del siglo XVI , desplazando poco a poco a los modos góticos. Al servicio del cardenal Fonseca y Tavera será el maestro de obras más importante de toda Castilla.
En la provincia de Toledo trabajó, por ejemplo en Ocaña, donde hizo el claustro del monasterio de Santo Domingo, en la iglesia jerónima de Santa Catalina de Talavera de la Reina, en la iglesia de la Concepción Franciscana de la Puebla de Montalbán, (Su asimilación de las teorías renacentistas llega a su perfección en las obras de estas localidades”)   en la sacristía de la parroquia de Almorox, en la casa de don Diego López de Ayala de Casasbuenas, en el ayuntamiento y parroquia de Illescas, la de Corral de Almaguer y la torre de la de Olías del Rey
Ese mismo año de 1534 y hasta 1570 (cuando se produce su muerte en Toledo, momento hasta el que estuvo trabajando) se encargó de la construcción de la parroquia de San Benito Abad de Yepes[5], por encargo del cardenal Tavera. -quien autoriza la construcción- que ya había madurado Fonseca. Las obras finalizarían en 1690. Paralelo a este encargo, realiza el de  la "sacristía de las cabezas" en Sigüenza, y la colegial de Baeza.
Yepes es por entonces tierra de señorío dependiente del arzobispado de Toledo[6], Limitaba su término con la villa de Ocaña , capital de la orden de Santiago y con la pequeña población de Ciruelos, enclave de la orden de Calatrava , en cuya iglesia fue enterrado Raimundo de Fitero, su fundador.
Tenemos que recordar que Yepes será tierra de señorío desde que Alfonso VII cedió la villa, en 1213, al Arzobispo de Toledo, Jiménez de Rada hasta la época de Felipe II, que se transforma en tierra de realengo. Este monarca vendió la villa posteriormente al propio Concejo municipal: “con licencia del Papa Gregorio XIII, Felipe II  en 1576. Yepes fue siempre, por privilegio real, gobernada por el Estado Llano; en su Concejo los hidalgos no tuvieron parte, constituyendo esto una excepción.


Cuando comienza la construcción de la iglesia, en 1534, Yepes tenía una población muy importante cercana a los 5000 habitantes, -prácticamente igual que en la actualidad-en una España de 8 millones de habitantes, debido, entre otras actividades a la riqueza del vino e industrias artesanales derivadas y tierras de pan llevar. Podemos decir que Covarrubias se dedicó de por vida al seguimiento de esta parroquia conocida como “La Catedral de la Mancha” y cuya construcción, se desarrolló durante el mandato  de los cardenales siguientes: Alonso de Fonseca (1523-1534), Juan Pardo Tavera (1534-1545), Juan Martínez Silíceo (1545-1557) y Bartolomé Carranza y Miranda (1558-1576), mientras la villa es tierra de señorío.

Esta localidad es en la actualidad un pueblo blasonado por la tradición y presencia, en gran parte, de su legado histórico. Son ejemplos de ello: la iglesia del Hospital de la Caridad (siglo XVI donde también trabaja Covarrubias),el hospital de San Nicolás (siglo XVII), el convento de las Carmelitas Descalzas y las ermitas de San José (siglo XVII), y la ermita de San Sebastián (siglo XVI), entre los edificios religiosos. Existe además una casa Señorial de estilo Herreriano del Siglo XVII.
En el casco histórico (declarado zona histórico-artístico)  permanecen los restos de la muralla cerrada por cuatro puertas denominadas: “la Lechuguina, de la Villa, de San Miguel (de Madrid), de Toledo (de la Virgen del Carmen)” Este recurso fue. Plaza Mayor.
En la plaza mayor, cuadrada y amplia- emulando las plazas barrocas-se han ubicado siempre los poderes laico y eclesiástico. En ella se encuentran varias viviendas del siglo XVIII construidas sobre soportales de estilo Neoclásico. Cuenta además esta localidad con un rollo o picota situado sobre una gradería de cuatro escalones, del que  sólo quedan restos consistentes en un haz de columnillas entre las cuales van talladas medias perlas. La parte alta del haz y el remate del monumento desaparecieron. Es de estilo Gótico del Siglo XV. Entre intramuros se encuentra también una Torre Albarrana del siglo XIV.

Yepes es una localidad importante de la mesa de Ocaña, entre sus muros se firmaron los esponsales de los Reyes Católicos y son naturales de la villa o están vinculados a ella importantes figuras de las artes y la literatura:   San Juan de la Cruz (es su patria chica), Fray Diego de Yepes (confesor de Felipe II y Santa Teresa de Jesús), Luis Tristán (discípulo del Greco), -cuyos extraordinarios lienzos presiden el retablo del altar mayor- y Calderón de la Barca, a quien esta villa encargó, en 1637, el auto sacramental "El Mágico Prodigioso", para representarla el día del Corpus ChristiGóngora , Jorge Manrique o Quevedo., entre otros insignes escritores, ensalzan  en sus obras la riqueza y calidad de los vinos de Yepes
La monumental iglesia de la villa de Yepes viene a llenar los intereses religiosos de  una feligresía muy abundante que la pequeña iglesia existente, ruinosa e insuficiente en esta época, no podía cumplimentar. De estilo plateresco y diseñada por Alonso de Covarrubias, es una de las más importantes de la provincia y también de las más interesantes de España por sus proporciones y singular belleza. Su esbelta torre domina gran parte de la Mesa de Ocaña y es una invitación constante a visitarla. El conde de Cedillo, historiador de los monumentos toledanos, dice de ella que es la mejor de la provincia y una de las mejores de España.
Ante esta situación  los arzobispos de Toledo, se plantean la construcción de una nueva. La empresa que se intenta realizar supone un gran esfuerzo de todo tipo. La intención es hacerla con la limosna de los fieles y la ayuda del Concejo; y la de los propios Señores de la Villa.
Por estas fechas trabaja en Toledo el famoso arquitecto Alonso de Covarrubias, toledano, "maestro en el arte de construir" a las órdenes del Cabildo Primado de cuya catedral es maestro de obras. También trabaja con el Emperador Carlos. El Cardenal Fonseca encargó a Covarrubias  el proyecto o traza del templo y lo aprobó en escrito de 1532.
En la traza de la iglesia de Yepes, Covarrubias utiliza los nuevos elementos artísticos como hicieron sus contemporáneos, que fueron, en un principio, los mismos que habían hecho los grandes templos góticos de finales del siglo XV. Combina armoniosamente los elementos estructurales del gótico - pilares con medias columnas adosadas al muro y cubiertas de bóvedas de crucería del último período de las que surgen nervaturas que semejan gigantescas palmeras que se abren en los altos techo - y los elementos renacentistas, pilastras con capiteles jónicos, arcos de medio punto, florones y adornos.



Las características de la iglesia de Yepes son las siguientes: veinticuatro esbeltas y elegantes columnas sostienen las tres elevadas naves, ligeramente más elevada la central, y las catorce capillas, dos de cabecera y las restantes en las naves laterales, aprovechando los huecos entre los botareles de descarga de la obra. La grandiosa fábrica es toda ella de sillería con ábside en la Capilla Mayor y tres puertas de entrada; la principal dedicada a San Benito Abad, (“titular de la Parroquia”), al mediodía la portada de la Asunción y al poniente la tercera llamada del Álamo, que sirvió en 1725 para unir al templo la capilla del  Cristo de la Vera Cruz. .En su interior es muy interesante el enrejado renacentista.
Sirven de pórtico protector a las portadas grandes arcos de medio punto. La torre de unos 60 metros de altura, situada a la izquierda de la portada de la Asunción, es obra de sólida construcción, de grandes sillares, dividida en tres cuerpos con ventanas platerescas en los dos primeros, al mediodía y al poniente, pareja de arcos semicirculares para las campanas en cada fachada del tercer cuerpo y antepecho abalaustrado de columnillas que coronan este mismo cuerpo, terminando la torre en agudo chapitel empizarrado.

Las obras no comenzaron antes de 1534, cuando ya había fallecido el Cardenal Fonseca que firmara la carta fundacional. Debieron empezar en el pontificado de su inmediato sucesor D. Juan Pardo Tavera. Existe una provisión de este Arzobispo fechada en Toledo el 13 de junio de 1534 por la que se autoriza "hacer una iglesia nueva en Yepes porque la que hay es pequeña". A mi juicio debe entenderse como una confirmación de la carta fundacional de su antecesor.
Que las obras comenzaron en el pontificado del Cardenal Tavera lo confirman sus armas labradas en las ventanas del mediodía y del poniente del primer cuerpo de la torre.
Comenzada la construcción de la nueva iglesia no se procede a la demolición de la antigua que coexiste con la obra. Bien entrado el año 1560 todavía coexisten ambas iglesias, y dos años más tarde desaparece totalmente la antigua al reanudarse las obras que llevaban varios años paralizadas.
Entre las personas y entidades que intervienen en las obras- como ya he indicado anteriormente- están los arzobispos de Toledo, señores de la Villa, que siempre siguieron con gran interés los trabajos de construcción de la Iglesia, y ayudan a ello con las penas de Cámara y rentas de la villa que dejan de percibir y a las que tienen perfecto derecho como señores de ella. También acuden en socorro de la obra con diversas cantidades de la Mesa Episcopal.
En  1552 está  completada la capilla Mayor y gran parte de la nave central, quedando mucha obra por terminar cuando el cardenal Silíceo bendijo la Iglesia, gobernando la cristiandad el Papa Julio III, en el segundo año de su pontificado supremo, siendo Rey de España el Emperador Carlos V, Gobernador de la villa, por los arzobispos de Toledo, el doctor Diego de Soto y alcaldes ordinarios D. Juan de Robles y D. Diego de Mora.
Muerto en 1557 el cardenal Siliceo y habiendo tomado posesión de la archidiócesis el arzobispo Fray Bartolomé de Carranza y de Miranda (1558), estando en el primer año de su pontifica "promete ayudar las obras de la Iglesia como lo han hecho sus predecesores" y envía a una persona de su confianza para que visite las obras y compruebe in situ la necesidad que tienen de ayuda, prometiendo dejar para tal fin los ingresos de Cámara. Parece haber venido a Yepes, este cardenal, cuando se estaban levantando los contrafuertes exteriores que dan a la plaza Mayor. En uno de ellos quedó para la posteridad su escudo episcopal.
El cardenal Gaspar de Quiroga y Vela (1512-1595), ya a finales de siglo, juega un papel importante en la finalización de los trabajos. Se preocupa del acabado de la torre y la sacristía, concede y autoriza créditos de financiación, pero no le es posible ver culminado sus proyectos porque, como siempre ocurría, no había dinero.


Retablo del altar mayor con bellísimas pinturas de Luis Tristán

En el proceso de la construcción de la iglesia hay que destacar de forma especial la labor del Concejo de la Villa, sobre quien recayó el verdadero peso de la construcción de la iglesia, desde el primer momento de iniciarse las obras de la Iglesia  hasta su culminación.
Entre los sistemas de recaudación empleados por el Concejo-verdadero canalizados de todas las ayudas económicas- están las de hacer los repartos y las sisas, gravar con un canon las industrias locales, recargar las ventas de las carnes, dehesas comunales, aceñas y molinos de aceite y contribuir anualmente con 400 ducados de sus propios;  es el colector de las limosnas de los fieles. En numerosas ocasiones presenta a los Prelados memoriales detallados de las obras con  sus necesidades, e incluso solicita autorizaciones para echar repartos recurriendo al amparo del propio  Rey solicitando permiso para echar sisas a los vecinos cuando los procedimientos y cantidades escapan a sus facultades administrativas.

Por último hay que destacar la labor de los fieles y sus aportaciones económicas. El pueblo llano respondió con toda generosidad a la obra de construcción de su Iglesia con sus personas y sus limosnas en la medida de sus posibilidades; a veces en tiempos adversos a su economía. Vivían con el corazón puesto en su Iglesia y estos amores y anhelos fueron pasando de generación en generación hasta la culminación de la obra, motivados por una fe cristiana profunda,


Los estamentos nobiliarios, especialamente los hidalgos de la villa, enconados en sus privilegios estamentales. se niegan a participar en los numerosos repartos y sisas que se hacen, aunque sean con licencia real, alegando siempre que van contra sus derechos. Todo esto tenía una raíz muy profunda. No querían mezclarse con el pueblo llano que tenía el privilegio de los cargos de gobierno de la villa, cargos de los que estaban excluidos precisamente por ser del estado noble, habiendo perdido siempre las reclamaciones que hicieran a los Prelados, quienes siempre fallaron en su contra.
Las  últimas obras realizadas ( pertenecen al final del último tercio del siglo XVII y primero del XVIII ) fueron el remate de la torre, la  sacristía y portadas.
Respecto al coro, los primitivos planos contaban con levantar un “coro alto” que no llegó a hacerse. Pueden observarse dos arranques del futuro coro en las columnas adosadas a las naves laterales, casi a los pies de la Iglesia. A mediados del siglo XVIII se levantó el “coro bajo”, casi en medio de la Iglesia, ocupando el espacio comprendido entre cuatro de las columnas centrales del edificio.




 




[1] En el siglo X, el primer conde independiente de Castilla, Fernán González y su hijo, el conde García Fernández, convertirán a Covarrubias en capital del primer Infantado de Castilla y cabeza de uno de los señoríos monásticos más importantes. Podemos decir que esta localidad  es la cuna de Castlla.

[2] Carlos V determinó de forma involuntaria un rasgo peculiar del Renacimiento español. Anuló el poder de las villas y ciudades, reforzando el de la nobleza, cada vez más numerosa, ostentosa, enriquecida e influyente, lo que revirtió en que-además de la monarquía y la iglesia- fueran las grandes familias de la nobleza (al no existir el protagonismo municipal y burgués) grandes demandantes de palacios, monumentos funerarios , escudos para  exhibir la dignidad de su linaje, capillas privadas para expresar su fervor religioso, etc
[3] Coincide cronológicamente con el primer tercio del S. XVI y, aproximadamente también con el final de reinado de los reyes Católicos y el inicio del poder imperial de Carlos V. En este momento se desarrollan elementos renacentistas sobre estructuras góticas. Se utilizan las “facahadas-retablo”,los grutescos y las columnas abalaustradas, entre otros elementos
[4] Se trata del Renacimiento imperial., cuyas características más relevantes son: preferencia por el arco de medio punto, olvidando las formas ornamentales del gótico final.Cubiertas de cañón con casetones y bóvedas vahídas para sustituir a las de crucería del período anterior. Aumento del volumen de la decoración escultórica respecto al grutesco y que, a diferencia de éste se va a encontrar en los vanos y puntos destacados de las fachadas .Previamente se había producido en España un estilo con mezcla de Gótico final, mudéjar y las primeras formas decorativas del Renacimiento, es el denominado “Estilo de los Reyes Católicos”, también presente en algunos escenarios arquitectónicos de primer orden.

[5] Localidad que ,debido a su pujanza durante los siglos XVI y XVII, hará que reciba el apelativo de "Toledillo”

[6] El Arzobispado de Toledo en el siglo XVII comprendía la práctica totalidad de las actuales provincias de Toledo, Ciudad Real y Madrid, buena parte de las de Guadalajara y Cuenca, áreas en las de Albacete, Cáceres y Badajoz, así como algunos enclaves en Ávila, Jaén y Granada, además de las plazas norteafricanas de Oran y Mazalquivir. Esta considerable extensión obligo a los titulares de la Sede a ir formando una red de audiencias judiciales por todo el territorio para hacer efectiva la administración de justicia eclesiástica

jueves, 12 de junio de 2014


El desembarco de Normandía y el día “D”, iconos de la democracia: 1944-2014.

Por Alfredo Pastor Ugena.  Doctor en Historia

Última actualización 09/06/2014@23:56:52 GMT+1


“Más de 5.000 barcos, 8.000 aviones, y 130.000 hombres en ocho divisiones durante la primera oleada se lanzaban sobre Francia para hacer llegar a Europa el mayor ejército jamás transportado, abrir el frente occidental y arrinconar definitivamente a la Whermacht de la Alemania nazi que había ocupado Europa desde 1939. La operación Overlord, dirigida por el general norteamericano Eisenhower, había comenzado”.
:Preparados para el desembarco en las playas de Normandía
La derrota de Hitler, en las batallas de Stalingrado y  Kursk contra el Ejército Rojo de la URSS, fueron las dos últimas ofensivas de envergadura nazi. La realidad es que a principios de 1944 la Alemania nazi no había sido aplastada: disponía aún de formidables divisiones y el temido Muro Atlántico: una red de fortificaciones búnkeres, minas, cañones, nidos de ametralladoras, que poblaban las playas de Francia.
            De hecho, los Aliados habían fracasado en gran medida en Italia: el éxito de la Operación Husky, el desembarco en Sicilia acabó en papel mojado cuando la Wehrmacht clavó a británicos y estadounidenses en Montecassino, una batalla de cuatro meses -18 de enero al 18n de mayo de 1944- que paralizó cualquier avance desde la península italiana.
            El fracaso en Italia, y la necesidad de dividir a los alemanes en dos frentes, ponían fácil la decisión el mando aliado; para derrotar al Tercer Reich y poder poner fin a la guerra: habría que desembarcar en Europa y tendría que ser en Francia desafiando el temido muro atlántico nazi, para asestar el golpe definitivo.
            El 6 de junio de 1.944 ,entre las seis y las siete de la mañana, las tropas Aliadas desembarcan en las costas de Normandía, en Francia. Establecen cabezas de puente y abren así un segundo frente al Ooeste del Reich Alemán, ya amenazado en el Este por el avance del Ejército Rojo, que ha liberado Bielorrusia y se acerca incontenible a Polonia
            Fue el mayor desembarco de invasión por mar  en la Historia, conocido también como día “D” u Operación  Overlord, hecho histórico esencial en la Segunda Guerra  Mundial, llevada a cabo en el noroeste de Francia entonces ocupada por la Alemania nazi, en un espacio geográfico formado por 80 kms de costa donde el 95 por cierto son playas.
            El desembarco fue ejecutado por las fuerzas aliadas , cuyo esfuerzo se concentró en la liberación de Francia y llegara hasta el mismo corazón del Tercer Reich, en Alemania.  Los preparativos de la operación  Overlord se iniciaron en Gran Bretaña. Para el desembarco se dividió el sector de Normandía en cinco playas o zonas de influencia, que de oeste a este se bautizaron las con los nombres en clave de Utah, Omaha, Gold, Juno y Sword. En este desembarco, dirigido por el general americano Eisenhawuer quien diseñó la misión basándose en las experiencias obtenidas por los Aliados en sus desembarcos en Marruecos, Argelia, Sicília y Salerno, destacó también en la zona aliada el general inglés Montgomery, mientras Rommel lo hacía en el bando alemán.
            El plan aliado consistía en desembarcar en las playas una formidable cabeza de puente, establecer puertos artificiales en tanto se tomaban Caen y  Cherburgo romper la resistencia alemana en el poco favorable terreno normando, penetrar en la llanura francesa, liberar París, los puertos de Bretaña y abrir finalmente el definitivo paso para penetrar en Alemania hasta encontrarse con las tropas rusas, finalizando la guerra con la rendición incondicional de Alemania.
            Al mando de las tropas alemanas se encontraba el Mariscal Erwin Rommel, si bien, después de su suicidio forzado, fue sustituido por el general Günte von Kluge. Éste también se suicidó y fue sustituido por el general Walter Model que también se quitó la vida tras la derrota alemana en la Batalla del Ruhr (Alemania) ya en 1945, y que abrió definitivamente a los aliados las puertas del corazón del Reich.
            Los alemanes, esperaban una invasión, pero ignoraban la fecha y el lugar en que se produciría.. En 1.942 Hitler manda construir fortificaciones costeras, la Atlantikwall (Muralla del Atlántico), una línea de defensa costera llena de grietas y mal pertrechada en amplios sectores, pero sobrevalorada por la propaganda oficial nazi, como el muro de defensa de la “Fortaleza Europa”.
            El infierno fue Omaha. Los 130.000 hombres estaban repartidos en cinco objetivos, las playas denominadas-como he señalado anteriormente- como Utah, Omaha, Juno, Gold y Sword. Las dos primeras a cargo de las divisiones estadounidenses bajo el mando del general Bradley, y las restantes por británicos y canadienses bajo el del general Montgomery: Juno los canadienses y Gold y Sword los británicos.
            La falta de preparación de los alemanes para el eventual ataque aliado despejó el avance en la playas de Utah, Gold, Sword y Juno aunque ninguno de los objetivos se conseguiría sin numerosas bajas, el verdadero infierno lo sufrieron en Omaha donde una combinación de errores provocaron una carnicería en la línea de la playa
             Asímismo levantan obstáculos en las playas y siembran las costas francesas de minas terrestres.  En 1.943 continuaron los trabajos y en 1.944 Hitler ordenó acelerarlos estableciendo como zona de prioridad el paso de Calais. Confía en sus “armas secretas”, ahora a punto, para aplastar a Inglaterra: las “bombas volantes”, V1 y V2 (V, inicial de Vergeltung, “venganza”; también conocidas como “arma de represalia 1“).
            El camino para la liberación de Europa estaba trazado por los mandos aliados. Iltre. estaba obstinado en la idea de que el desembarco era una maniobra de diversión y que el ataque principal se produciría en Caláis, ordenó contraatacar con todas las fuerzas disponibles en lugar de efectuar un repliegue ordenado de cara a estabilizar el frente. Demasiado tarde. París fue liberado en agosto, y los aliados efectuaron otro desembarco en la costa mediterránea de Francia (Operación Hábil) como refuerzo. Ahora, lo único que separaba a los Aliados del corazón del Reich era la Línea Sigfrido y el Rhin. El camino hasta Berlín estaba abierto. Normandía, una región al norte del Canal de la Mancha con agrestes playas, sería el objetivo elegido: la mayor operación militar de la historia de las guerras se libraría, bajo el nombre en clave de Operación Overlord: -Comandante Supremo- y la fecha, finalmente el 6 de junio de 1944, a pesar del mal tiempo.y también la victoria de los aliados como así ocurrió.
            Con el desembarco de Normandía comienza la última etapa de la Guerra que concluiría con la derrota completa de Alemania y Japón (Italia ya había sido neutralizada en 1943 con la caída de Mussolini. El Día “D” y las victorias consiguientes rompieron el frente alemán occidental en Europa. La victoria en Normandía fue el comienzo del fin que permitió la victoria definitiva de la democracia sobre el imperialismo expansionista  fascista. El yugo nazi se bate en retirada siendo además más oprimido por el avance de los rusos en el frente oriental.
            La victoria en Normandía cambió la faz del mundo democrático-occidental, al comenzar los países aliados a doblegar al totalitarismo nazi ,que comenzaba a replegarse poco a poco hasta su propio espacio geográfico, que sería posteriormente sometido, ocupado y dividido.
            Un nuevo cambio geopolítico anhelante de libertad comenzaba a vislumbrar en la Europa ocupada por Hitler y del horror que puso en marcha el 1 de septiembre de 1939 este dictador nazi.
            El Día “D” fue el comienzo del cambio definitivo que se impone en la mayor parte de Europa en la segunda mitad del S.XX:  la libertad, la democracia y el modelo capitalista-occidental comienzan a imponerse a los modelos totalitarios, primero a los de derechas (fascismo y nazismo) y posteriormente al de izquierdas (comunismo): a este último tras la política de Bloques y la Guerra Fría.
Desembarco de las tropas aliadas en Normandía...

domingo, 25 de mayo de 2014


MONJAS, PASTAS Y PASTELES: El ARTE DULCE DE LA GASTRONOMÍA.

ADELINA ARRANZ AGUILERA

dulces-y-postres-de-las-monjasLos viajeros y turistas que se acercan por las provincias de la geografía española, se encuentran con unos dulces manjares, exquisiteces culinarias cargadas de cultura y tradición, a los que muchas veces se les extrae de la cultura gastronómica más al uso, que se recrea y se difunde con pujanza en los medios de información, concursos y exhibiciones culinarias           .

            Tiempo, paciencia, manos delicadas y buenas materias primas ponen el eco de la tradición de la gastronomía dulce en manos de las monjas que interpretan una variedad de rectas-muchas veces ancestrales- y utilizan estos “mimbres culinarios” que exaltan nuestros paladares.

            Hoy vamos a hacer referencia a este patrimonio culinario que las monjas de Burgos guardan entre los muros de sus conventos y que nos ofrecen con todo su amor y arte.

           fabrica-monjas-adornos-artesanias-cirios-mermeladas-miel-pasteleria-obrad-69316151_3 Elaboran sus renombradas pastas, pasteles, rosquillas, tartas y trufas de chocolate, entre otros productos, que ponen el tono de ese magnífico olor en la esfera de nuestros sentidos: con toda propiedad se puede decir que en los alrededores de muchos conventos y monasterios femeninos huele a gloria bendita.

            Merece la pena acudir a alguno de los muchos monasterios de clarisas, dominicas, carmelitas, cistercienses o benedictinas de Burgos y su provincia (Medina de Pomar, Belorado, Briviesca, Lerma, Caleruega, Palacios de Benaver, Villamayor de los Montes, Castil de Lences,etc., para adquirir alguna delicia conventual. Nuestro paladar y nuestros sentidos quedarán plenamente satisfechos.

           Tizona del Cid Dulce No sería de justicia si no citamos también la labor de los frailes en este sentido. Por ejemplo en el monasterio de San Pedro de Cardeña los monjes cistercienses elaboran el licor Tizona del Cid, con hierbas aromáticas y que lleva este nombre como homenaje al legendario héroe castellano.

            También las pastelerías de los pueblos, villas y ciudades burgalesas están bien surtidas de sabrosas y originales reposterías. Quizás el pastel con más fama es el chevalier , fino bollo relleno de nata que fue creado por un pastelero de la capital. Son también de finura exquisitez  las rosquillas de Medina, los bollos de mantequilla de Villarcayo, los florones de masa frita de Aranda.

            Entre estas variedades no podemos dejar de destacar: las milhojas, los obuses y bartolillos rellenos de crema , las pajaritas de Pascua, los jesuitas, los besitos, las yemas de canónigo, los huesos de Santo y los roscos de San Lesmes, entre otros.

   1-euro-monjas-bordados-pasteleria-reposteria-dulces_98105135409393639         Las almendras garrapiñadas de Briviesca, los empiñonados de Aranda y las citadas yemas de canónigo de Burgos, son también dulces exquisitos que deleitan el tradicional sabor popular. En la capital de la Bureba se elaboran las garrapiñadas desde el siglo XIX, con varias fábricas dedicadas en la actualidad a su producción. Según sus fabricantes, su originalidad y fama merecida provienen de la muy caliza agua de Briviesca con la que hierven las almendras y el azúcar. Este es también un ejemplo de la rica y variada gastronomía burgalesa, sinónimo de calidad.

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Alfredo Pastor

PASEOS POR LA HISTORIA DEL ARTE. ESCULTURA, ESTATUA DE FELIPE IV EN LA PLAZA DE ORIENTE (MADRID), por Alfredo Pastor, Catedrático y Doctor en Historia

Escrito por Alfredo Pastor. En ArteEscultura


Pietro Tacca (Carrara, 6 de septiembre de 1577 – Florencia, 26 de octubre de 1640) fue un escultor italiano, el máximo representante en Toscana del gusto barroco. Fue el principal alumno y seguidor de Giambologna. Tacca comenzó en un estilo manierista y trabajó en el estilo barroco en su madurez. El italiano Pietro Tacca realizó este retrato ecuestre de Felipe IV que se encuentra en la Plaza de Oriente de Madrid. Tacca esculpió el caballo en corbeta y sostenido con las patas traseras y la cola, y el rey a caballo con la bengala de mando en la mano derecha, mira hacia el centro de Madrid. Foto: Madrid.com
En los jardines de la Plaza de Oriente de Madrid, entre el palacio real y el teatro real, se halla la estatua ecuestre del rey Felipe IV de Augsburgo, realizada en 1640 por el escultor florentino Pietro Tacca. Se alzan monarca y caballo en un elevado pedestal rodeado de esculturas, relieves y estanques. Un monumento de los más admirados de Madrid, por belleza y elegancia, cuyo conjunto inauguró Isabel II en 1843, y que cuenta con lo que otros no tienen: la relevancia de las personas que intervinieron en su ejecución.
Se trata de la primera estatua equestre con el caballo levantado sobre sus patas traseras. Realizada por Pietro Tacca en Florencia, éste se basó en un cuadro de Diego Velázquez (actualmente en la Galería de los Uffici) y en el cálculo estructural sobre emplazamiento del centro de gravedad sugerido  por Galileo Galilei. Además se encargó al escultor español Martínez Montañés (1568-1649) de realizar el modelado de la cabeza del rey. Tres genios reunidos para hacer esta enorme y destacada estatua.
La gestación de la obra podría remontarse a 1631, cuando el rey Felipe IV concibe la idea de construir un magno y lujoso palacio en Madrid que deslumbrase al mundo, digno acreedor de la fortaleza de la monarquía española. Los terrenos elegidos estaban al otro lado de Madrid; en lo que se convirtió en El Buen Retiro, extensa finca que entonces llegaba hasta el Paseo del Prado.
En 1634, Velázquez concluye el cuadro ecuestre de Felipe IV. Éste envía a Tacca-por encargo del rey-a Florencia un boceto de cómo ha de ser el encargo. :un cuadro casi idéntico al que había acabado en Madrid para el Salón de Reinos El boceto enviado presentaba diferencias, pero lo sorprendente no es eso, sino que Velázquez pretendiese que Tacca se las ingeniara para realizar una escultura ecuestre de grandes dimensiones y peso, en posición de corveta, es decir, con las patas delanteras del animal en el aire, apoyándose tan sólo en las dos patas traseras y en la cola si ésta se procuraba que actuara como una tercera pata o punto de apoyo.
Velázquez, aunque tenía que ser consciente de que hasta entonces no se había hecho ninguna estatua similar, siguió adelante con su empeño, lo que no deja de ser ciertamente enigmático. En este reto de la escultura, Tacca buscó – como ya hemos señalado anteriormente-el apoyo y consejos de Galileo Galilei(quien le sugirió hacer la escultura en dos partes: la de alante hueca, y la de atrás maciza para mantener el equilibrio: fue la primera escultura así concebida y supuso el nacimiento de la estatua ecuestre en esta modalidad, técnica que se empleó en los siglos posteriores.
La estatua ecuestre, realizada en bronce, iniciada en 1634, no la concluyó Pietro Tacca hasta 1640, el mismo año en que fallece; al año siguiente llegó la estatua a España. En esos seis años de trabajo, Tacca no puede olvidar el segundo gran problema; el que de verdad le parecería insoluble: como sostener obra tan pesada sobre las dos patas, aun recurriendo disimuladamente a la cola del animal.
Felipe IV rey de España, de Nápoles, de Sicilia, y de Cerdeña. Llamado El Grande, o Rey Planeta, fue rey de España desde 1621, hasta su muerte ocurrida el 17 de Septiembre de 1665 Esta estatua ecuestre está entre las tres o cuatro más importantes del mundo por su elaboración y belleza
Esta estatua ecuestre de Felipe IV es una obra de una calidad excepcional en la que  el caballo marchara al galope, a diferencia de la de su padre Felipe III que iba al paso. Posteriormente se la colocó sobre un alto pedestal decorado con dos bajorrelieves en sendos laterales: uno de ellos es una alegoría a las artes y a las letras, y el otro muestra a Felipe IV otorgando a Velázquez la Cruz de Santiago. Se debe a los escultores de cámara Francisco Elías Vallejo (1782–1850) y José Tomás (1795-1848), quienes finalizaron el conjunto escultórico en 1843. En las otras caras se sitúan dos lápidas con inscripciones alusivas a la inauguración del monumento, promovido por la reina Isabel II.
La base, hecha en piedra de granito, está custodiada por cuatro leones de bronce, ubicados en posición de descanso en cada esquina. Un bloque rectangular, dispuesto oblicuamente en relación con el pedestal, les sirve de asiento. Las figuras fueron fundidas por Elías Vallejo.En el lado este de la base, frente al Teatro Real, se emplaza la escultura de un anciano, igualmente realizada por este último escultor, que simboliza al río Jarama. Bajo la misma hay colocada una fuente, conformada por dos pilas en forma de concha, cuyas aguas se depositan en un pilón semicircular.
Este esquema se repite en la cara oeste del monumento, enfrentada al Palacio Real, en referencia al Manzanares. El anciano que representa a este río aparece apoyado sobre una vasija, de la que brota un surtidor, que arroja agua a las conchas y éstas al pilón.
En los frentes del monumento se situaron dos fuentes en forma de concha, sobre las que una alegoría de un río (representada por un anciano) vierte agua en una urna. Un león de bronce en cada una de las esquinas completan todo el conjunto que realizaron los aludidos  escultores de cámara Francisco Elías y José Tomás.
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Alfredo Pastor

PASEOS POR LA HISTORIA DEL ARTE, LA PINTURA, por Alfredo Pastor Ugena

Escrito por Alfredo Pastor. En ArteLa Pintura



545px-La_Virgen_de_los_Reyes_CatólicosLa reina Isabel I de Castilla, conocida como “La Católica”(1451-1504) madre, reina, estadista , mecenas de artistas y escritores, vivió entre finales Edad Media y el umbral de la modernidad renacentista. Fue una mujer que se adelantó a su tiempo. Es posible que no naciera para ser reina pero sí demostró a lo largo de su vida que había nacido para reinar.. Fue una persona siempre comprometida con los ideales espirituales, culturales y humanísticos. Ella se había encontrado con una Castilla desmembrada, en apuros, y la devolvía a sus sucesores como la espina dorsal de un imperio, el primer imperio de la Edad Moderna.

Contrajo matrimonio (19 de octubre de 1469), con el que sería Fernando II de Aragón (1452-1516) recibiendo ambos el título pontificio de Reyes Católicos. Ambos monarcas hicieron posible la Unión de Reinos logrando una monarquía autoritaria, hispánica, nacionalista y dual, creando en la Península uno de los primeros Estados modernos de Europa.

Los Reyes Católicos no crean una España unificada pero la doble monarquía no es tampoco una simple unión personal. Con ellos España se convierte en ámbito político y toma una forma original que se  conservará por lo menos hasta principios del siglo XVIII.

4409-3530Aunque en el cuadro aparece también la princesa Isabel de Trastámara, haremos especial mención a su único varón, su heredero, el Príncipe Juan de Trastámara y Trastámara (nació en Sevilla en 1478), casado con Margarita de Austria, pudo haber sido el rey de Aragón, Castilla, y Navarra, “el primer rey de España”, pero murió prematuramente en Salamanca en 1497, a los diecinueve años: el viento de la muerte se llevaba la Casa de Trastámara, forjadora de la unidad nacional El futuro de España cambiaba por completo. Para el pueblo llano fue el Príncipe que “murió de amor”. Era la esperanza de España a la manera de un príncipe del Renacimiento. La Reina Isabel I nunca se recuperó de la muerte de su hijo.

 

El cuadro de La Virgen de los Reyes Católicos fue pintado entre 1491 y 1493. Se trata de un temple sobre tabla de 123 x 112 cms y su fecha se establece hacia 1490. Esta obra sintetiza a la perfección la simbiosis entre pintura flamenca y patrocinio real. La composición es similar a la de una sacra conversazione, en una estancia con ventanas que dejan ver un paisaje con características convencionales propias del estilo flamenco. Su  autor ,anónimo, es  conocido como Maestro de la Virgen de los Reyes Católicos. La obra es un ejemplo del goticismo imperante en la pintura de la época.

En su ubicación original se guardaba en el oratorio del cuarto real del monasterio de Santo Tomás de Ávila. La desamortización de 1836 produjo su traslado al Museo de la Trinidad y luego a lo que sería el Museo del Prado donde se encuentra actualmente.

            En el cuadro se representan arrodillados los donantes. A la izquierda de la composición  aparece el Príncipe don Juan, al lado del Rey don Fernando. Enfrente de ellos advertimos la presencia de la Reina Isabel I (con aspecto joven y resaltando en tamaño ligeramente por encima de sus acompañantes y marido, dejando claro que es la reina de Castilla) y de la Princesa Isabel.

El Príncipe, joven heredero sobre el que está puesto en este momento el destino de la unión dinástica, aparece de rodillas, en actitud orante, y con las manos juntas, algo infantilizado. Sus facciones son bastante distintas a las esculpidas por Domenico Fancelli en su sepulcro del Convento de Santo Tomás de Ávila.

En la parte superior aparece representada en un trono la Virgen con el Niño. En un plano inferior, de pie, observamos a  dos santos. A la derecha del cuadro, con el hábito dominico, aparece Santo Domingo de Guzmán , fundador de la Orden Dominica (con un libro, por ser doctor de la Iglesia y un lirio, como símbolo iconográfico de la Virgen, dada su particular devoción mariana). A la izquierda aparece Santo Tomás de Aquino  el titular de la advocación del monasterio (con un libro, por ser también doctor de la Iglesia, y con la maqueta del edificio). El suelo de baldosas, la tarima sobre la que se halla el trono de la Virgen, los reclinatorios de los Reyes y las ventanas, nos presentan una perspectiva algo forzada.

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Alfredo Pastor

VIDA Y VICISITUDES DE LOS HIJOS DE LOS REYES CATÓLICOS (II),por Alfredo Pastor Ugena

Escrito por Alfredo Pastor. En En portada
Publicado el 03 febrero, 2014 hay Sin Comentarios
Doña Juana
Doña Juana

Doña Juana nació en tercer lugar, después delPríncipeJuan. Quedó inmersa en la locura de una pasión no correspondida. Conocida como Juana “la Loca”, nació en Toledo el 6 de noviembre de 1479 y murió en Tordesillas el 12 de abril de 1555. Fue la tercera hija de Isabel I de Castilla y Fernando II de Aragón. Ejerció como Reina de Castilla de 1504 a 1555 si bien desde 1506 no tuvo ningún poder efectivo y, a partir de 1509, vivió encerrada en la ciudad de Tordesillas, primero por orden de su padre Fernando el Católico, y después por mandato de su hijo el emperador Carlos V.

Fue primero infanta de Castilla y Aragón, luego archiduquesa de Austria, duquesa de Borgoña y Brabante y condesa de Flandes. Finalmente, reina propietaria de Castilla y de León,  Galicia,  Granada,  Sevilla,  Murcia,  Jaén,  Gibraltar, de las Islas Canarias y de las Indias Occidentales (1504-1555), Navarra (1515-1555) Aragón,  Valencia,  Mallorca,  Nápoles y Sicilia (1516-1555). Asimismo poseyó otros títulos como condesa de Barcelona y señora de Vizcaya, heredados tras la muerte de sus padres.

El 25 de enero de 1516 se convirtió en la primera Reina de las coronas que conformaron la actual España, Castilla y Aragón, uniéndolas definitivamente.

            Tenía gran parecido físico a su abuela paterna, doña Juana Enríquez, por lo que ,en broma, Isabel llamaba a su hija “mi suegra”. Sus padres le procuraron una esmerada educación, estando entre sus preceptores  Beatriz Galindo, apodada “la Latina. Pronto se manifestó en Juana una vena mística que pretendió encauzar haciéndose monja; en cambio, los Reyes tenían distintos planes para la atractiva Juana.

En el estricto e itinerante ambiente de la Corte Castellana de su época, Juana fue alumna aventajada en comportamiento religioso, urbanidad, buenas maneras y manejo propios de la corte, sin desestimar artes como la danza y lamúsica, entrenamiento como amazona y el conocimiento de lenguas romances propias de la Península Ibérica además del francés y del latín.

Entre sus principales maestros se encontraban, también, además de la mencionada Beatriz Galindo, el sacerdote dominico Andrés de Miranda, y, por supuesto, su madre. Aunque Isabel “la Católica” procuró vigilar la educación de sus hijos, sus deberes de gobierno no le dejaron mucho tiempo para ocuparse de una hija a la que, según Tarsicio de Azcona, “nunca llegó a entender y dirigir”.

En agosto de 1496, la futura archiduquesa partió desde la playa de Laredo(Santander) rumbo a Flandes, en una carraca genovesa al mando del capitánJuan Pérez, para contraer matrimonio. Pero la flota también incluía, para demostrar el esplendor de la Corona Castellana a las tierras del norte y su poderío al hostil rey francés, otros 19 buques, desde naos a carabelas, con una tripulación de 3.500 hombres. Juana fue despedida por su madre y hermanos, e inició su rumbo hacia la lejana y desconocida tierra flamenca, hogar de su futuro esposo. La travesía tuvo algunos contratiempos que, en primer lugar, la obligaron a tomar refugio en PortlandInglaterra, el 31 de agosto.

Cuando finalmente la flota pudo acercarse a Middelburg, la carraca genovesa que transportaba a 700 hombres, las vestimentas de Juana y muchos de sus efectos personales, chocó contra un banco de piedras y arena, y se hundió.     Juana, por fin en Flandes, no fue recibida por su prometido. El ambiente de la Corte con el que se encontró  era radicalmente opuesto al que ella vivió en su Castilla natal. Por un lado, la sobria, religiosa y familiar Corte castellana contrastaba con la desinhibida y muy individualista Corte borgoñona-flamenca muy festiva y opulenta gracias al comercio de tejidos que sus mercados dominaban desde hacia un siglo y medio.

Escudo de Doña Juana
Escudo de Doña Juana

Juana se casa en Lille, el 21 de agosto de 1496, con Felipe “el Hermoso”(a quiensu cuna le confirió la herencia de  innumerables títulos nobiliarios: duque de Borgoña, de Luxemburgo, de Brabante, de Güeldres y conde de Tirol, Artois y Flandes), hijo menor del emperador Maximiliano I de Austria y de María de Borgoña. Las crónicas relatan que las relaciones entre ellos no pudieron comenzar con mejores auspicios: la atracción física entre los novios fue muy intensa desde el momento de conocerse, obligando a precipitar el casamiento para permitir a los fogosos cónyuges consumarlo de manera inmediata.

Aunque los futuros esposos no se conocían, se enamoraron locamente al verse. No obstante, Felipe pronto perdió el interés en la relación, lo cual hizo nacer en Juana unos “celos patológicos”. Al poco tiempo llegaron los hijos, que agudizaron aún más esos problemas.Tuvieron seis hijos: Leonor, Carlos, Isabel, Fernando, María y Catalina,  Entre ellos destacaan:

-Carlos  fue su segundo hijo (1500-1558), rey de España, con el nombre de Carlos I, y emperador del Sacro Imperio Romano con el nombre de Carlos V. Se casó con su prima hermana Isabel,  hija de Manuel de Portugal y de María de Aragón y Castlla.

-Fernando (1503-1564), fue también Emperador del Sacro Imperio, con el nombre de Fernando I, al suceder a su hermano Carlos en el puesto, juntos crearon la línea austriaca y española de los Habsburgo.

El testamento de la Reina Isabel I “la Católica” le convierte en heredera de la Corona de Castilla con una cláusula donde se indica que, en caso de desequilibrio mental, la regencia sería encomendada a D Fernando de Aragón. Esta disposición sería la semilla de graves enfrentamientos políticos que, con toda seguridad, agravaron el estado de Juana.

La nueva Reina carece de inclinación hacia el poder. Estaba muy enamorada y, para ser feliz, sólo necesita la fidelidad de su esposo. Diferente es la actitud de Felipe, que ansía convertirse en rey, o de su padre D. Fernando, políticamente bastante más ambicioso. Ambos se enzarzan en una agria disputa con una referencia común: sus presuntos derechos a ejercer la regencia emanaban de la pretendida incapacidad de Juana.

Cuenta el místico español San Juan de la Cruz, en una carta conservada en el AGS que Juana decía cosas tales como que “un gato de algalia había comido a su madre e iba a comerla a ella”, extrañas fantasías de una mujer misteriosa.

María de Aragón
María de Aragón

Tras los títulos heredados de sus padres, se convierte el 25 de enero de 1516 en la primera reina que unió las coronas que conformaron la actual España.

El embarazo del cuarto hijo anunció un cambio en la vida de la reina Isabel. Tuvo lugar en 1481 en el contexto de los continuos viajes y la preparación de la guerra contra los musulmanes. El 29 de junio, en Córdoba, la reina Isabel dio a luz de su cuarto hijo, también una niña, a la que bautizó con el nombre de María, de Aragón y Castilla (1482-1517) naciendo en plena efervescencia reconquistadora.

Se vería obligada con el tiempo a casarse con su cuñado Manuel “el Afortunado”, el 30 de octubre de 1500, con el que tuvo una larga descendencia: diez hijos. Entre ellos estaba la mencionada y bella reina Isabel de Portugal, la futura esposa de Carlos I y madre de Felipe II, a la que Tiziano dedicaría uno de los retratos de mujer más bellos del Renacimiento.

-El embarazo del quinto hijo tuvo lugar probablemente en Tarazona, en tierras de Aragón. El resultado fue Catalina. Nació en Alcalá de Henares el 15 de diciembre de 1485, en el palacio arzobispal (en el mismo lugar que los Reyes Católicos se entrevistaron por primera vez con Cristóbal Colón y Juana “la Loca” tuvo a su hijo Fernando). Fue la menor de los hijos de los Reyes Católicos y  la  madre de María Tudor, esposa luego de Felipe II, y la única hija que tuvo con Enrique VIII. Quince años separaban el nacimiento de la primera hija de esta última, quince años de tensiones por las continuas ausencias del rey y por sus repetidas infidelidades que de alguna manera palió con la oración como recurso y la confesión como consuelo.

Era la que más se parecía a su madre: decidida e inteligente, de mediana estatura, pelirroja, de ojos azules claros, piel blanca, como todos los Trastámaras descendientes de Catalina de Lancáster. Catalina tenía sin duda grandes capacidades intelectuales y morales. A los seis años contempló la emocionante y vistosa toma de Granada.

Catalina de Aragón
Catalina de Aragón

Catalina tuvo una exquisita educación principalmente a cargo de Juan Luis Vives. Su formación humanista general nos hace tildarla como una de las personas conocidas comodoctae puellae. Recibió una esmerada educación apegada al catolicismo digna de una futura reina, aprendiendo lenguas romances de la península ibérica, francés, flamenco, inglés y, por supuesto, latín, además de artes como la danza y la música.                                                                                 Siguiendo la política matrimonial de los Reyes Católicos, fue utilizada políticamente por sus padres para aislar a Francia, y prometida en matrimonio al príncipe Arturo de Gales, primogénito de Enrique VII, el 26 de marzo de 1489, en el llamado Tratado de Medina del Campo, cuando sólo contaba tres años.

A la edad de quince años, el 17 de agosto de 1501 el barco de la infanta elevó anclas desde La Coruña hacia Inglaterra. Tras un mes de navegación Catalina llegó al puerto de Plymouth, donde fue recibida por el obispo de Bath, en representación del príncipe. El 14 de noviembre fue desposada por el desconocido, joven y enfermizo príncipe de Gales en la catedral de San Pablo de Londres. Causó una gran impresión a su futuro suegro. Como príncipe de Gales, Arturo fue enviado al castillo de Ludlow ( (Shropshire) para presidir el Consejo y fue acompañado por la ahora princesa de Gales. Unos pocos meses después, el 2 de abril de 1502, el joven príncipe murió por una epidemia conocida como el sudor inglés, dejando a una princesa viuda y virgen.

Los intereses de ambas coronas, la pérdida de una cuantiosísima dote por parte de los españoles y la necesidad de un fiel y cada vez más poderoso aliado inglés, llevaron a negociar el matrimonio de la viuda con el siguiente en la línea de sucesión, el príncipe Enrique, hermano del difunto, que tan sólo tenía 11 años. Incluso se llegó a barajar la posibilidad de casarla con el propio Enrique VII, que había quedado viudo años antes.

 En 1509 murió el rey Enrique VII de Inglaterra. Su hijo Enrique, tras el breve reinado de su hermano Eduardo VII, asumió el reinado como Enrique VIII de Inglaterra, de la reciente dinastía Tudor, mostrando su deseo de poseer cuanto antes a la princesa española.

Por esa razón, dos meses más tarde, el 11 de junio, en la capilla Grey Friars, Catalina fue nuevamente desposada tras una larga y solitaria espera de siete años, llena de incertidumbre. Fue coronada como reina el 24 de junio de 1509. Tenía veintitrés años, mientras el rey acababa de cumplir dieciocho. Tanto como princesa de Gales, como siendo reina, Catalina fue extremadamente popular entre sus súbditos. Llegó a gobernar la nación como regente, mientras Enrique invadía Francia en 1513. También ella en persona cabalgó al frente de las tropas de reserva que derrotaron y dieron muerte al rey de Escocia en 1513. Para entonces Catalina había dado a luz una niña muerta y había visto morir al heredero al trono. Acató la voluntad paterna y fue condenada a compartir lecho con un hombre autoritario que la aborrecía.Fue un matrimonio feliz para ambos durante dieciocho años, con continuas infelicidades por parte del rey, hasta que Enrique VIII comenzó a preocuparse seriamente por la necesidad de tener un heredero varón.Catalina tuvo un hijo en 1510 que murió tras el parto. Posteriormente nació Enrique , el 1 de enero de 1511, que muere tras 52 días de vida. Luego tuvo un aborto y luego otro varón, también llamado Enrique, en 1514, que moría al mes de nacer. Le seguiría María (1516-1558) que fue reina de Inglaterra desde 1553 a 1558.

                Fue repudiada por Enrique VIII tras veinticuatro años de matrimonio, poniendo como excusa  la incapacidad de la reina para tener un hijo varón. El divorcio de Enrique VIII sería uno de los problemas políticos  más graves del siglo XVI. El arzobispo de Canterbury, Thomas Cranmer, declaró nulo el matrimonio entre Catalina y Enrique el 23 de mayo de 1533). Ella terminó sus días recluida en varios castillos, sin renunciar jamás a sus derechos de reina: moriría recluida de forma permanente en el Castillo de Kimbolton (Inglaterra) el 7 de enero de 1536.

Shakespeare definió a Catalina como reina de todas las reinas y modelo de majestad femenina. Fue muy querida por el pueblo inglés, que no dudó en ponerse a su lado cuando se negó a concederle el divorcio a su esposo Enrique VIII. Según las crónicas inglesas de la época, Catalina “poseía unas cualidades intelectuales con las que pocas reinas podrían rivalizar”.

Antes de morir en su destierro del castillo de Kimbolton, Catalina de Aragón escribió una última carta dirigida a su esposo. Después de perdonarle y rogarle que cuidara de María, la hija de ambos, terminaba con unas palabras conmovedoras: ¡Finalmente, hago este juramento: que mis ojos os desean por encima de todas las cosas. Adiós!.

Catalina descansa en la hermosa catedral normanda de Peterborough, la que inspiró a Ken Follet para escribir Los pilares de la tierra. En la losa de su tumba aparecen sus emblemas: granadas (por la fruta, símbolo de fertilidad, y por la ciudad española del mismo nombre, a cuya rendición asistió Catalina junto a sus padres, los Reyes Católicos) y las banderas que la acreditaban como Infanta de Castilla y Aragón.

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