jueves, 23 de octubre de 2014

DESASTRE DE ANNUAL, por Alfredo Pastor Ugena,









“(…)Verano del 21.Trágico itinerario marcado con sangre sobre la tierra de Marruecos: Nador, Zeluán, Monte Arruit, Igueriben, Annual…Desde aquí , desde España- corridas de toros, funciones Patrióticas, pasodobles militares- marchan al otro lado del mar los batallones. Rutas de gloria y de la muerte. El sol africano recorta netamente sobre el cálido suelo las siluetas de nuestros soldados. De aquellas horas en que la gloria se iba borrando dolorosamente de un cáñamo de sangre, el eco llegaba a España en forma de noticia que desde las pizarras de los diarios llamaban a la muchedumbre con su clarín de drama. Guerra, pasodoble, sol. Aquel verano del veintiuno (…)”
                         ( Nuevo Mundo. Número Extra. De Annual a las constituyentes de la República, 1931)
El desastre del 98 puso fin al imperialismo español, en el momento en el que el moderno expansionismo colonialista de las potencias capitalistas industriales estaba en su apogeo.
El Imperio Marroquí atrajo las miradas de  estas potencias europeas, desde finales del siglo XIX. Su situación estratégica y el hecho de constituir uno de los últimos territorios “colonizables” del continente africano alimentaron el apetito imperialista de Francia, Gran Bretaña y Alemania en el Mediterráneo Occidental. Éste se vio flanqueado por los intereses de otras potencias menores como Italia o España
Tras el reparto de la mayor parte de África, el territorio de lo que hoy es Marruecos era una de las pocas regiones por repartir en el continente. Este hecho provocó importantes tensiones internacionales que están en el origen del camino que llevó a la Primera Guerra Mundial.
En la Conferencia de Algeciras en 1906  se acordó el reparto de Marruecos entre Francia, que se quedó la mayor parte del territorio, y España, que se apoderó de la montañosa franja norte del país: el Rif  Muy pronto aparecieron los conflictos con los indígenas Las cábilas de esta zona se agruparían bajo el liderazgo de Abd-el-Krim. El ejército español, mal pertrechado y dirigido, sufrió importantes reveses desde un principio. El desastre del Barranco del Lobo(el 27 de julio de 1909) cerca de Melilla, fue un trágico ejemplo, donde las tropas españolas fueron vencidas por los rifeños. Recordemos que este suceso ocasionó , a su vez ,los de la Semana Trágica en Barcelona .



, El general Berenguer estuvo, en Marruecos, al frente de un ejército mal preparado y equipado. En él destacaban los Regulares, tropas indígenas, y la Legión, fundada por Franco y Millán Astray , en 1920, a imagen de la Legión extranjera francesa.
Tras el acuerdo posterior franco-español (1912), se divide el norte de Marruecos en dos zonas de “protectorado”: la francesa, de unos 400.000 kms cuadrados, y la española-desde el río Mulaya al Mediterráneo- de unos 32.000 kms cuadrados. Más de la mitad de ese espacio lo ocupa el Atlas y sus estribaciones, con alturas considerables. En 1921 menos de la mitad de este territorio asignado a España estaba efectivamente controlado.
 El influjo de África en la vida española del primer tercio del siglo XX es extraordinariamente importante. Esta influencia adquiere su máxima intensidad por los años que corren entre el fin de la Primera Guerra Mundial (1.919) y el advenimiento de la Dictadura de Primo de Rivera (1.923). Planteando, ante todo, un problema militar: el de la ocupación efectiva de la zona del Protectorado adjudicada a España.
Entre la zona occidental (comandancia de Ceuta, controlada por el Alto Comisario, el general DámasoBerenguer) y la oriental (comandancia de Melilla, al frente de la cual se encontraba el general Manuel Fernández Silvestre), se extiende el territorio del Rif agreste e indómito, lo cual dificultaba, tanto por la naturaleza del terreno, como por la belicosidad de sus habitantes, el control de dicha franja, limitada al norte por el Mediterráneo y al sur por la zona del protectorado francés.



Los hermanos Krim, ellos fueron los responsables directos del levantamiento indígena contra los españoles en el área del Rif y, con su innegable capacidad táctica, los llevaron prácticamente a abandonar todos los territorios que habían conquistado desde 1909 hasta tenerse que refugiar en Melilla -que hubiera podido caer a poco que los rifeños se hubieran propuesto-.
Prevalece el criterio de la ocupación efectiva del Protectorado asignado, a pesar de la oposición de líderes obreros y republicanos, e incluso del general Primo de Rivera, quienes ven inadmisible que esa ocupación justificara el enorme esfuerzo militar, humano y económico que se debía de hacer.
El 12 de febrero de 1920 el general  Fernández Silvestre tomo posesión del cargo de Comandante General de Melilla. Con la idea de llegar hasta la bahía de Alhucemas- centro de operaciones de las tribus rifeñas más belicosas, en enero de 1921- empezó el avance para acabar con la resistencia existente. La empresa era arriesgada, ya que los soldados españoles, en su mayoría procedentes de reclutas forzosas, estaban poco entrenados, mal pagados y alimentados, pésimamente armados y peor calzados (abarcas y alpargatas), se desmoralizaban enseguida y tenían verdadero pavor a los rifeños.







Mariano Ugena Laredo (1900-1986) fue un soldado de tropa, reclutado a sus veintiún años con destino a Melilla. Condecorado por su participación en Monte Arruit, cuyo asedio por los rifeños duró diez días, fue uno de los pocos que escaparon con vida de aquel infierno-junto al general Navarro- donde se refugiaron 3.017 hombres. En Monte Arruit lucharon los soldados sin agua. La sed torturó a los sitiados, primero bebieron el jugo de las latas de conserva, después la tinta de los escribientes, y finalmente la propia orina en la que disolvían azúcar y refrescaban al relente de la noche.
Sin embargo, entre mayo de 1920 y junio de 1921, el general Silvestre –militar impulsivo, valeroso, quizás animado personalmente por el Rey, y deficientemente controlado por el Alto Comisario general Berenguer- aborda la empresa de adentrarse en el Rif con más entusiasmo que prudencia y preparación técnica. Protagonizó un espectacular progreso: avanzó 130 kilómetros sobre esa zona (hasta Buy Meyan y Annual)con un total de 24 operaciones, estableciendo 46 nuevas posiciones sin apenas sufrir bajas. Todos en España creían que por fin se alcanzaría la bahía de Alhucemas y finalizaría la sangría de Marruecos.
En Mayo de 1.921, nadie hubiera podido predecir la hecatombe que se iba a cernir sobre el ejército español en Marruecos tan sólo dos meses después.. La Comandancia Militar de Melilla disponía de unos 25.700 efectivos Estos, que en principio, pudieran parecer suficientes para someter el territorio, en la práctica constituían “un cuerpo enfermo”, que adolecía de graves carencias, tanto de índole militar, como administrativas y políticas.
El ejército se hallaba disperso en un total de ciento cuarenta y cuatro posiciones, los blocaos, la mayoría de los cuales se encontraban guarnecidos por un total de entre doce y veinte hombres. Aunque algunas posiciones como Batel, Dar Drius, Buy Mellan o Annual, sobrepasaban los ochocientos. La ubicación de los blocaos era inapropiada, se construían, atendiendo a criterios políticos y no militares. Otras veces serán los propios nativos quienes soliciten y obtengan la creación de un blocao en el lugar por ellos designado, alegando la necesidad de protección frente a otras cábilas (tribus) no afectas a la causa española.
En el verano de 1921, las tropas españolas se embarcaron en una acción mal planificada dirigida por el general Fernández Silvestre. Éste había sido designado como responsable de controlar la zona. Decidió adentrarse en el Rif melillense sin proteger suficientemente la retaguardia y las provisiones de sus tropas. Así el líder de las cábilas Abd-el-Krim ataca por sorpresa las tropas españolas causando la muerte de unos 13000 soldados incluido el propio general. La prensa española recogió este desastre desatando la crispación entre la opinión pública.

Defensores de Nador, Guardia Civil. Durante el curso de la Guerra de África de 1921 y después del llamado Desastre de Annual, todo el frente español en el Rif se disolvió rápidamente. La cercana ciudad de Nador -cercana a Melilla- fue defendida, entre otros, por miembros de la Guardia Civil.
Los defensores tuvieron que acabar capitulando una vez que se les acabaron las municiones y los víveres. Los moros prometieron respetar sus vidas y esta vez cumplieron con su palabra.
Los choques con las cábilas rifeñas concluyeron con una retirada desordenada, produciéndose la masacre  de las tropas españolas. Se trataba del Desastre de Annual, que tuvo lugar el  22 de julio de 1921 Fue una grave derrota militar española ante los rifeños comandados por el citado Abd el-Krim, que supuso una redefinición de la política colonial de España en la Guerra del Rif. Desde el punto de vista militar, la catástrofe sobreviene cuando las posiciones de Igueriben, Annual y Monte Arruit- escalonadas entre el corazón del Rif y Melilla- van siendo cercadas y conquistadas por los nativos La misma Melilla llegó a estar en peligro, salvándose gracias a los refuerzos llegados de Ceuta al mando del general Sanjurjo.
El desastre de Annual provocó una terrible impresión en una opinión pública contraria a la guerra. Hubo grandes protestas en el país y los republicanos y socialistas se apresuraron a reclamar el abandono de Marruecos.
El conflicto marroquí contribuyó a acelerar la caída del régimen político de la Restauración. La humillante derrota sufrida por el Ejército español en Annual causó un enorme impacto en la sociedad de la época, contraria a la nueva aventura colonial, produciendo una grave crisis en la política española, que culminó con el pronunciamiento del general Primo de Rivera en septiembre de 1923La presión de la opinión pública llevó a la formación de una comisión militar que investigara sobre los acontecimientos. Su resultado fue “el Expediente Picasso”, informe redactado por el General de División Juan Picasso. Pese a las trabas que le pusieron las compañías mineras interesadas en el dominio de Marruecos y altos cargos del gobierno y el ejército, el expediente ponía en evidencia enormes irregularidades, corrupción e ineficacia en el ejército español destinado en África.

Las noticias del desastre de Annual conmovieron a la opinión pública española. El gobierno de Allendesalazar dimitió el  3 de agosto de 1921 siendo sustituido por Antonio Maura, en una situación de crisis y desmoralización excepcional. Este “gobierno de concentración”se mantuvo sólo unos meses, entre 1.921 y 1.922, debido al desastre de Marruecos.

jueves, 10 de julio de 2014

COVARRUBIAS Y LA IGLESIA DE YEPES
Alfredo Pastor Ugena

Alonso Covarrubias (1488-1570).Este arquitecto y escultor español, “el artista de Torrijos” como le donomina Chueca Goitia, nace en esta localidad toledana en el reinado de los Reyes Católicos, conociendo asimismo los de  Carlos I (1516-1556) y parte del de Felipe II (1556-1598).
Este apellido procede de la localidad medieval burgalesa del mismo nombre, perteneciente a la comarca del Arlanza, en Burgos[1] Dos de los hijos de Alonso de Covarrubias- Antonio y Diego- sobresalieron en la época. El primero fue un gran conocedor del griego y del latín. Fue profesor de Derecho en Salamanca y Consejero de Castilla. representó a España-junto a su hermano Diego- en el Concilio de Trento. Diego-retratado por El Greco- ocupó el cargo de obispo de Ciudad Rodrigo, Segovia y más tarde de Cuenca. Su cuerpo descansa en un sarcófago de mármol en la catedral de Segovia, en la capilla del Cristo del Consuelo junto a la antigua puerta mandada construir por los Reyes católicos para la antigua catedral y que hoy da acceso al claustro. Fue presidente del Consejo de Castilla. Sus grandes maestros fueron Francisco de Vitoria y Domingo de Soto ya que perteneció a la escuela de Salamanca.
El nacimiento de Alonso de Covarrubias está cronológicamente a camino entre las famosas Cortes de Toledo(1480), donde los Reyes Católicos impusieron definitivamente su autoridad-de acuerdo con la nobleza y frente a las ciudades- y proyectaron las bases institucionales del Estado Moderno(una vez resueltos en 1476, en las Cortes de Madrigal, dos problemas fundamentales: la situación económica y el restablecimiento del orden);  el final de la Reconquista y el comienzo de la expansión atlántica en 1492, que dio lugar al hecho más importante de la Edad Moderna: :el descubrimiento de un Nuevo Mundo y la expansión intercontinental de España..
Su juventud se desarrolla en un contexto histórico caracterizado por la unificación peninsular y el final de la reconquista- como ya he señalado- y el establecimiento del poder imperial de la mano de Carlos V[2], las influencias italianas (llegan a nuestro país gracias a la política mediterránea de Fernando el Católico), muy bien acogido por  el mecenazgo de las grandes casas nobiliarias
En el plano artístico se produce en España , a finales del S.XV una confrontación entre la tradición gótica, fuertemente arraigada, y las influencias renacentistas procedentes de Italia. La penetración de lo que de denominó “arte moderno” fue posible gracias a importantes familias como los Mendoza o los Fonseca, que sin llegar al grado de importancia de los Medici o los Strozzi- por citar algunos ejemplos- fueron muy permeables a todas las novedades que se estaban produciendo en el extranjero. Ellos se encargaron de hacer llegar a España estos aires renovadores que no sólo afectaron a las artes, sino también a los ámbitos del pensamiento.
Tres son los estilos que se dan en los tres tercios del S. XVI: Plateresco, Purismo y Herreriano, afectando los dos primeros a la formación y estilo de Covarrubias. En los últimos años del siglo XV y durante el primer tercio del S.XVI la producción arquitectónica manifiesta una dualidad formal: mientras la estructura del edificio continua siendo gótica, el Renacimiento se deja sentir en lo decorativo y superficial. Así se configura un estilo protorenacentista denominado tradicionalmente Plateresco, por lo similar con la labor de orfebres y plateros y por su gran minuciosidad.[3].Se caracteriza por fusionar el gótico con una interpretación muy libre de los elementos clásicos. En los soportes domina el uso de columnas abalaustradas y pilares con capiteles corintios y fustes lisos o decorados con grutescos. Los arcos son mayoritariamente de medio punto y carpaneles
El Renacimiento penetrará poco a poco, desde arriba, y a lo largo del silo XVI será digerido y asimilado por la cultura e idiosincrasia hispánica, produciendo un Renacimiento diferente, español Este se desarrolló en el seno de la Corte, la alta Iglesia siguiéndola moda del Papa y la Monarquía pero no como resultado de una evolución cultural del país. Estas clases altas impulsarán “este arte nuevo” en medio de un ambiente todavía gótico instrumentalizándolo al servicio del poder.
 Durante el siglo XVI se abandona la ornamentación del plateresco y se busca una mayor austeridad y más claridad estructural, anulando conceptos góticos. Así se dio paso al purismo.[4] En la arquitectura purista predominaron las formas clásicas y lo estructural o meramente arquitectónico sobre la ornamentación. Cobraron protagonismo la monumentalidad, el equilibrio, la grandeza y la armonía de las proporciones y, en la estructura, se dio preferencia a los arcos de medio punto, las bóvedas ovaladas, las baídas y las de cañón.Gana la intensidad del relieve pero ciñéndose a los encuadres de los vanos y a los elementos arquitectónicos en lugar de abarcar toda la superficie de los muros. A la vez se advierte una mayor preocupación por las proporciones. Así va entrando poco a poco el Renacimiento conceptual bajo la influencia de Bramante. El primero en iniciar este cambio es Alonso de Covarrubias,
Éste recibió su primera formación en Toledo, de la mano de Antón Egas (con el que colabora en 1514 en la construcción del Hospital de Santa Cruz de Toledo). De Juan Guas recibió los conocimientos para introducirse en el mundo del arte. Completa su formación con enseñanzas e influencias, entre otros, de Diego de Siloé, Diego Riaño, Rodrigo Gil de Hontañón, Vasco de la Zarza y Francisco de Baeza ( de quien aprende el carácter recargado de la ornamentación plateresca y con quien colaboró entre 1515 y 1517 en la construcción de la catedral de Sigüenza), entre otros. Su aproximación al Renacimiento proviene de los gustos meramente formales sin entrar en las consideraciones teóricas que subyacen en el movimiento renacentista.
El arte del Renacimiento en España será promovido por la monarquía, la iglesia y la nobleza. Alonso Covarrubias sufre una transformación paulatina que le llevará desde los modelos tardogóticos de sus primeras intervenciones, hasta las formas clasicistas más severas, después de una fase de intenso decorativismo a base del repertorio renacentista. A partir de los años 40 se produce un cambio radical en su arte, que se puede constatar en obras como el Hospital de Tavera (Toledo) de parámetros más clasicistas.
En 1526  firmó su primer contrato en Guadalajara para la construcción de un convento. En 1531 interviene en la capilla de los Reyes Nuevos de la catedral de Toledo, realizando aquí su primera gran obra (uno de cuyos capellanes más insignes sería con el tiempo, concretamente en 1653,  Calderón de la Barca). Entre 1532 y 1534 interviene en la sacristía mayor de la catedral de Sigüenza.
Uno de los mayores triunfos de su vida artística lo consigue precisamente en este año de 1534 cuando fue nombrado maestro mayor de la catedral y diócesis de Toledo (precisamente este mismo año comienzan las obras de la iglesia de Yepes) lo que le trajo consigo el que le encargaran múltiples obras, especialmente las dependientes de ambas instituciones. Este nombramiento se completó tres años después, en 1537, con el nombramiento de arquitecto de los Reales Alcáceres, es decir “arquitecto real”,cargo que compartió hasta 1543 con Luis de Vega, quedando desde esa fecha responsable del área de Toledo. Su labor fundamental como maestro de las obras reales en Toledo se concreta en el Alcáazar.
Covarrubias es uno de los grandes motores del cambio de pensamiento en la arquitectura española del siglo XVI , desplazando poco a poco a los modos góticos. Al servicio del cardenal Fonseca y Tavera será el maestro de obras más importante de toda Castilla.
En la provincia de Toledo trabajó, por ejemplo en Ocaña, donde hizo el claustro del monasterio de Santo Domingo, en la iglesia jerónima de Santa Catalina de Talavera de la Reina, en la iglesia de la Concepción Franciscana de la Puebla de Montalbán, (Su asimilación de las teorías renacentistas llega a su perfección en las obras de estas localidades”)   en la sacristía de la parroquia de Almorox, en la casa de don Diego López de Ayala de Casasbuenas, en el ayuntamiento y parroquia de Illescas, la de Corral de Almaguer y la torre de la de Olías del Rey
Ese mismo año de 1534 y hasta 1570 (cuando se produce su muerte en Toledo, momento hasta el que estuvo trabajando) se encargó de la construcción de la parroquia de San Benito Abad de Yepes[5], por encargo del cardenal Tavera. -quien autoriza la construcción- que ya había madurado Fonseca. Las obras finalizarían en 1690. Paralelo a este encargo, realiza el de  la "sacristía de las cabezas" en Sigüenza, y la colegial de Baeza.
Yepes es por entonces tierra de señorío dependiente del arzobispado de Toledo[6], Limitaba su término con la villa de Ocaña , capital de la orden de Santiago y con la pequeña población de Ciruelos, enclave de la orden de Calatrava , en cuya iglesia fue enterrado Raimundo de Fitero, su fundador.
Tenemos que recordar que Yepes será tierra de señorío desde que Alfonso VII cedió la villa, en 1213, al Arzobispo de Toledo, Jiménez de Rada hasta la época de Felipe II, que se transforma en tierra de realengo. Este monarca vendió la villa posteriormente al propio Concejo municipal: “con licencia del Papa Gregorio XIII, Felipe II  en 1576. Yepes fue siempre, por privilegio real, gobernada por el Estado Llano; en su Concejo los hidalgos no tuvieron parte, constituyendo esto una excepción.


Cuando comienza la construcción de la iglesia, en 1534, Yepes tenía una población muy importante cercana a los 5000 habitantes, -prácticamente igual que en la actualidad-en una España de 8 millones de habitantes, debido, entre otras actividades a la riqueza del vino e industrias artesanales derivadas y tierras de pan llevar. Podemos decir que Covarrubias se dedicó de por vida al seguimiento de esta parroquia conocida como “La Catedral de la Mancha” y cuya construcción, se desarrolló durante el mandato  de los cardenales siguientes: Alonso de Fonseca (1523-1534), Juan Pardo Tavera (1534-1545), Juan Martínez Silíceo (1545-1557) y Bartolomé Carranza y Miranda (1558-1576), mientras la villa es tierra de señorío.

Esta localidad es en la actualidad un pueblo blasonado por la tradición y presencia, en gran parte, de su legado histórico. Son ejemplos de ello: la iglesia del Hospital de la Caridad (siglo XVI donde también trabaja Covarrubias),el hospital de San Nicolás (siglo XVII), el convento de las Carmelitas Descalzas y las ermitas de San José (siglo XVII), y la ermita de San Sebastián (siglo XVI), entre los edificios religiosos. Existe además una casa Señorial de estilo Herreriano del Siglo XVII.
En el casco histórico (declarado zona histórico-artístico)  permanecen los restos de la muralla cerrada por cuatro puertas denominadas: “la Lechuguina, de la Villa, de San Miguel (de Madrid), de Toledo (de la Virgen del Carmen)” Este recurso fue. Plaza Mayor.
En la plaza mayor, cuadrada y amplia- emulando las plazas barrocas-se han ubicado siempre los poderes laico y eclesiástico. En ella se encuentran varias viviendas del siglo XVIII construidas sobre soportales de estilo Neoclásico. Cuenta además esta localidad con un rollo o picota situado sobre una gradería de cuatro escalones, del que  sólo quedan restos consistentes en un haz de columnillas entre las cuales van talladas medias perlas. La parte alta del haz y el remate del monumento desaparecieron. Es de estilo Gótico del Siglo XV. Entre intramuros se encuentra también una Torre Albarrana del siglo XIV.

Yepes es una localidad importante de la mesa de Ocaña, entre sus muros se firmaron los esponsales de los Reyes Católicos y son naturales de la villa o están vinculados a ella importantes figuras de las artes y la literatura:   San Juan de la Cruz (es su patria chica), Fray Diego de Yepes (confesor de Felipe II y Santa Teresa de Jesús), Luis Tristán (discípulo del Greco), -cuyos extraordinarios lienzos presiden el retablo del altar mayor- y Calderón de la Barca, a quien esta villa encargó, en 1637, el auto sacramental "El Mágico Prodigioso", para representarla el día del Corpus ChristiGóngora , Jorge Manrique o Quevedo., entre otros insignes escritores, ensalzan  en sus obras la riqueza y calidad de los vinos de Yepes
La monumental iglesia de la villa de Yepes viene a llenar los intereses religiosos de  una feligresía muy abundante que la pequeña iglesia existente, ruinosa e insuficiente en esta época, no podía cumplimentar. De estilo plateresco y diseñada por Alonso de Covarrubias, es una de las más importantes de la provincia y también de las más interesantes de España por sus proporciones y singular belleza. Su esbelta torre domina gran parte de la Mesa de Ocaña y es una invitación constante a visitarla. El conde de Cedillo, historiador de los monumentos toledanos, dice de ella que es la mejor de la provincia y una de las mejores de España.
Ante esta situación  los arzobispos de Toledo, se plantean la construcción de una nueva. La empresa que se intenta realizar supone un gran esfuerzo de todo tipo. La intención es hacerla con la limosna de los fieles y la ayuda del Concejo; y la de los propios Señores de la Villa.
Por estas fechas trabaja en Toledo el famoso arquitecto Alonso de Covarrubias, toledano, "maestro en el arte de construir" a las órdenes del Cabildo Primado de cuya catedral es maestro de obras. También trabaja con el Emperador Carlos. El Cardenal Fonseca encargó a Covarrubias  el proyecto o traza del templo y lo aprobó en escrito de 1532.
En la traza de la iglesia de Yepes, Covarrubias utiliza los nuevos elementos artísticos como hicieron sus contemporáneos, que fueron, en un principio, los mismos que habían hecho los grandes templos góticos de finales del siglo XV. Combina armoniosamente los elementos estructurales del gótico - pilares con medias columnas adosadas al muro y cubiertas de bóvedas de crucería del último período de las que surgen nervaturas que semejan gigantescas palmeras que se abren en los altos techo - y los elementos renacentistas, pilastras con capiteles jónicos, arcos de medio punto, florones y adornos.



Las características de la iglesia de Yepes son las siguientes: veinticuatro esbeltas y elegantes columnas sostienen las tres elevadas naves, ligeramente más elevada la central, y las catorce capillas, dos de cabecera y las restantes en las naves laterales, aprovechando los huecos entre los botareles de descarga de la obra. La grandiosa fábrica es toda ella de sillería con ábside en la Capilla Mayor y tres puertas de entrada; la principal dedicada a San Benito Abad, (“titular de la Parroquia”), al mediodía la portada de la Asunción y al poniente la tercera llamada del Álamo, que sirvió en 1725 para unir al templo la capilla del  Cristo de la Vera Cruz. .En su interior es muy interesante el enrejado renacentista.
Sirven de pórtico protector a las portadas grandes arcos de medio punto. La torre de unos 60 metros de altura, situada a la izquierda de la portada de la Asunción, es obra de sólida construcción, de grandes sillares, dividida en tres cuerpos con ventanas platerescas en los dos primeros, al mediodía y al poniente, pareja de arcos semicirculares para las campanas en cada fachada del tercer cuerpo y antepecho abalaustrado de columnillas que coronan este mismo cuerpo, terminando la torre en agudo chapitel empizarrado.

Las obras no comenzaron antes de 1534, cuando ya había fallecido el Cardenal Fonseca que firmara la carta fundacional. Debieron empezar en el pontificado de su inmediato sucesor D. Juan Pardo Tavera. Existe una provisión de este Arzobispo fechada en Toledo el 13 de junio de 1534 por la que se autoriza "hacer una iglesia nueva en Yepes porque la que hay es pequeña". A mi juicio debe entenderse como una confirmación de la carta fundacional de su antecesor.
Que las obras comenzaron en el pontificado del Cardenal Tavera lo confirman sus armas labradas en las ventanas del mediodía y del poniente del primer cuerpo de la torre.
Comenzada la construcción de la nueva iglesia no se procede a la demolición de la antigua que coexiste con la obra. Bien entrado el año 1560 todavía coexisten ambas iglesias, y dos años más tarde desaparece totalmente la antigua al reanudarse las obras que llevaban varios años paralizadas.
Entre las personas y entidades que intervienen en las obras- como ya he indicado anteriormente- están los arzobispos de Toledo, señores de la Villa, que siempre siguieron con gran interés los trabajos de construcción de la Iglesia, y ayudan a ello con las penas de Cámara y rentas de la villa que dejan de percibir y a las que tienen perfecto derecho como señores de ella. También acuden en socorro de la obra con diversas cantidades de la Mesa Episcopal.
En  1552 está  completada la capilla Mayor y gran parte de la nave central, quedando mucha obra por terminar cuando el cardenal Silíceo bendijo la Iglesia, gobernando la cristiandad el Papa Julio III, en el segundo año de su pontificado supremo, siendo Rey de España el Emperador Carlos V, Gobernador de la villa, por los arzobispos de Toledo, el doctor Diego de Soto y alcaldes ordinarios D. Juan de Robles y D. Diego de Mora.
Muerto en 1557 el cardenal Siliceo y habiendo tomado posesión de la archidiócesis el arzobispo Fray Bartolomé de Carranza y de Miranda (1558), estando en el primer año de su pontifica "promete ayudar las obras de la Iglesia como lo han hecho sus predecesores" y envía a una persona de su confianza para que visite las obras y compruebe in situ la necesidad que tienen de ayuda, prometiendo dejar para tal fin los ingresos de Cámara. Parece haber venido a Yepes, este cardenal, cuando se estaban levantando los contrafuertes exteriores que dan a la plaza Mayor. En uno de ellos quedó para la posteridad su escudo episcopal.
El cardenal Gaspar de Quiroga y Vela (1512-1595), ya a finales de siglo, juega un papel importante en la finalización de los trabajos. Se preocupa del acabado de la torre y la sacristía, concede y autoriza créditos de financiación, pero no le es posible ver culminado sus proyectos porque, como siempre ocurría, no había dinero.


Retablo del altar mayor con bellísimas pinturas de Luis Tristán

En el proceso de la construcción de la iglesia hay que destacar de forma especial la labor del Concejo de la Villa, sobre quien recayó el verdadero peso de la construcción de la iglesia, desde el primer momento de iniciarse las obras de la Iglesia  hasta su culminación.
Entre los sistemas de recaudación empleados por el Concejo-verdadero canalizados de todas las ayudas económicas- están las de hacer los repartos y las sisas, gravar con un canon las industrias locales, recargar las ventas de las carnes, dehesas comunales, aceñas y molinos de aceite y contribuir anualmente con 400 ducados de sus propios;  es el colector de las limosnas de los fieles. En numerosas ocasiones presenta a los Prelados memoriales detallados de las obras con  sus necesidades, e incluso solicita autorizaciones para echar repartos recurriendo al amparo del propio  Rey solicitando permiso para echar sisas a los vecinos cuando los procedimientos y cantidades escapan a sus facultades administrativas.

Por último hay que destacar la labor de los fieles y sus aportaciones económicas. El pueblo llano respondió con toda generosidad a la obra de construcción de su Iglesia con sus personas y sus limosnas en la medida de sus posibilidades; a veces en tiempos adversos a su economía. Vivían con el corazón puesto en su Iglesia y estos amores y anhelos fueron pasando de generación en generación hasta la culminación de la obra, motivados por una fe cristiana profunda,


Los estamentos nobiliarios, especialamente los hidalgos de la villa, enconados en sus privilegios estamentales. se niegan a participar en los numerosos repartos y sisas que se hacen, aunque sean con licencia real, alegando siempre que van contra sus derechos. Todo esto tenía una raíz muy profunda. No querían mezclarse con el pueblo llano que tenía el privilegio de los cargos de gobierno de la villa, cargos de los que estaban excluidos precisamente por ser del estado noble, habiendo perdido siempre las reclamaciones que hicieran a los Prelados, quienes siempre fallaron en su contra.
Las  últimas obras realizadas ( pertenecen al final del último tercio del siglo XVII y primero del XVIII ) fueron el remate de la torre, la  sacristía y portadas.
Respecto al coro, los primitivos planos contaban con levantar un “coro alto” que no llegó a hacerse. Pueden observarse dos arranques del futuro coro en las columnas adosadas a las naves laterales, casi a los pies de la Iglesia. A mediados del siglo XVIII se levantó el “coro bajo”, casi en medio de la Iglesia, ocupando el espacio comprendido entre cuatro de las columnas centrales del edificio.




 




[1] En el siglo X, el primer conde independiente de Castilla, Fernán González y su hijo, el conde García Fernández, convertirán a Covarrubias en capital del primer Infantado de Castilla y cabeza de uno de los señoríos monásticos más importantes. Podemos decir que esta localidad  es la cuna de Castlla.

[2] Carlos V determinó de forma involuntaria un rasgo peculiar del Renacimiento español. Anuló el poder de las villas y ciudades, reforzando el de la nobleza, cada vez más numerosa, ostentosa, enriquecida e influyente, lo que revirtió en que-además de la monarquía y la iglesia- fueran las grandes familias de la nobleza (al no existir el protagonismo municipal y burgués) grandes demandantes de palacios, monumentos funerarios , escudos para  exhibir la dignidad de su linaje, capillas privadas para expresar su fervor religioso, etc
[3] Coincide cronológicamente con el primer tercio del S. XVI y, aproximadamente también con el final de reinado de los reyes Católicos y el inicio del poder imperial de Carlos V. En este momento se desarrollan elementos renacentistas sobre estructuras góticas. Se utilizan las “facahadas-retablo”,los grutescos y las columnas abalaustradas, entre otros elementos
[4] Se trata del Renacimiento imperial., cuyas características más relevantes son: preferencia por el arco de medio punto, olvidando las formas ornamentales del gótico final.Cubiertas de cañón con casetones y bóvedas vahídas para sustituir a las de crucería del período anterior. Aumento del volumen de la decoración escultórica respecto al grutesco y que, a diferencia de éste se va a encontrar en los vanos y puntos destacados de las fachadas .Previamente se había producido en España un estilo con mezcla de Gótico final, mudéjar y las primeras formas decorativas del Renacimiento, es el denominado “Estilo de los Reyes Católicos”, también presente en algunos escenarios arquitectónicos de primer orden.

[5] Localidad que ,debido a su pujanza durante los siglos XVI y XVII, hará que reciba el apelativo de "Toledillo”

[6] El Arzobispado de Toledo en el siglo XVII comprendía la práctica totalidad de las actuales provincias de Toledo, Ciudad Real y Madrid, buena parte de las de Guadalajara y Cuenca, áreas en las de Albacete, Cáceres y Badajoz, así como algunos enclaves en Ávila, Jaén y Granada, además de las plazas norteafricanas de Oran y Mazalquivir. Esta considerable extensión obligo a los titulares de la Sede a ir formando una red de audiencias judiciales por todo el territorio para hacer efectiva la administración de justicia eclesiástica

jueves, 12 de junio de 2014


El desembarco de Normandía y el día “D”, iconos de la democracia: 1944-2014.

Por Alfredo Pastor Ugena.  Doctor en Historia

Última actualización 09/06/2014@23:56:52 GMT+1


“Más de 5.000 barcos, 8.000 aviones, y 130.000 hombres en ocho divisiones durante la primera oleada se lanzaban sobre Francia para hacer llegar a Europa el mayor ejército jamás transportado, abrir el frente occidental y arrinconar definitivamente a la Whermacht de la Alemania nazi que había ocupado Europa desde 1939. La operación Overlord, dirigida por el general norteamericano Eisenhower, había comenzado”.
:Preparados para el desembarco en las playas de Normandía
La derrota de Hitler, en las batallas de Stalingrado y  Kursk contra el Ejército Rojo de la URSS, fueron las dos últimas ofensivas de envergadura nazi. La realidad es que a principios de 1944 la Alemania nazi no había sido aplastada: disponía aún de formidables divisiones y el temido Muro Atlántico: una red de fortificaciones búnkeres, minas, cañones, nidos de ametralladoras, que poblaban las playas de Francia.
            De hecho, los Aliados habían fracasado en gran medida en Italia: el éxito de la Operación Husky, el desembarco en Sicilia acabó en papel mojado cuando la Wehrmacht clavó a británicos y estadounidenses en Montecassino, una batalla de cuatro meses -18 de enero al 18n de mayo de 1944- que paralizó cualquier avance desde la península italiana.
            El fracaso en Italia, y la necesidad de dividir a los alemanes en dos frentes, ponían fácil la decisión el mando aliado; para derrotar al Tercer Reich y poder poner fin a la guerra: habría que desembarcar en Europa y tendría que ser en Francia desafiando el temido muro atlántico nazi, para asestar el golpe definitivo.
            El 6 de junio de 1.944 ,entre las seis y las siete de la mañana, las tropas Aliadas desembarcan en las costas de Normandía, en Francia. Establecen cabezas de puente y abren así un segundo frente al Ooeste del Reich Alemán, ya amenazado en el Este por el avance del Ejército Rojo, que ha liberado Bielorrusia y se acerca incontenible a Polonia
            Fue el mayor desembarco de invasión por mar  en la Historia, conocido también como día “D” u Operación  Overlord, hecho histórico esencial en la Segunda Guerra  Mundial, llevada a cabo en el noroeste de Francia entonces ocupada por la Alemania nazi, en un espacio geográfico formado por 80 kms de costa donde el 95 por cierto son playas.
            El desembarco fue ejecutado por las fuerzas aliadas , cuyo esfuerzo se concentró en la liberación de Francia y llegara hasta el mismo corazón del Tercer Reich, en Alemania.  Los preparativos de la operación  Overlord se iniciaron en Gran Bretaña. Para el desembarco se dividió el sector de Normandía en cinco playas o zonas de influencia, que de oeste a este se bautizaron las con los nombres en clave de Utah, Omaha, Gold, Juno y Sword. En este desembarco, dirigido por el general americano Eisenhawuer quien diseñó la misión basándose en las experiencias obtenidas por los Aliados en sus desembarcos en Marruecos, Argelia, Sicília y Salerno, destacó también en la zona aliada el general inglés Montgomery, mientras Rommel lo hacía en el bando alemán.
            El plan aliado consistía en desembarcar en las playas una formidable cabeza de puente, establecer puertos artificiales en tanto se tomaban Caen y  Cherburgo romper la resistencia alemana en el poco favorable terreno normando, penetrar en la llanura francesa, liberar París, los puertos de Bretaña y abrir finalmente el definitivo paso para penetrar en Alemania hasta encontrarse con las tropas rusas, finalizando la guerra con la rendición incondicional de Alemania.
            Al mando de las tropas alemanas se encontraba el Mariscal Erwin Rommel, si bien, después de su suicidio forzado, fue sustituido por el general Günte von Kluge. Éste también se suicidó y fue sustituido por el general Walter Model que también se quitó la vida tras la derrota alemana en la Batalla del Ruhr (Alemania) ya en 1945, y que abrió definitivamente a los aliados las puertas del corazón del Reich.
            Los alemanes, esperaban una invasión, pero ignoraban la fecha y el lugar en que se produciría.. En 1.942 Hitler manda construir fortificaciones costeras, la Atlantikwall (Muralla del Atlántico), una línea de defensa costera llena de grietas y mal pertrechada en amplios sectores, pero sobrevalorada por la propaganda oficial nazi, como el muro de defensa de la “Fortaleza Europa”.
            El infierno fue Omaha. Los 130.000 hombres estaban repartidos en cinco objetivos, las playas denominadas-como he señalado anteriormente- como Utah, Omaha, Juno, Gold y Sword. Las dos primeras a cargo de las divisiones estadounidenses bajo el mando del general Bradley, y las restantes por británicos y canadienses bajo el del general Montgomery: Juno los canadienses y Gold y Sword los británicos.
            La falta de preparación de los alemanes para el eventual ataque aliado despejó el avance en la playas de Utah, Gold, Sword y Juno aunque ninguno de los objetivos se conseguiría sin numerosas bajas, el verdadero infierno lo sufrieron en Omaha donde una combinación de errores provocaron una carnicería en la línea de la playa
             Asímismo levantan obstáculos en las playas y siembran las costas francesas de minas terrestres.  En 1.943 continuaron los trabajos y en 1.944 Hitler ordenó acelerarlos estableciendo como zona de prioridad el paso de Calais. Confía en sus “armas secretas”, ahora a punto, para aplastar a Inglaterra: las “bombas volantes”, V1 y V2 (V, inicial de Vergeltung, “venganza”; también conocidas como “arma de represalia 1“).
            El camino para la liberación de Europa estaba trazado por los mandos aliados. Iltre. estaba obstinado en la idea de que el desembarco era una maniobra de diversión y que el ataque principal se produciría en Caláis, ordenó contraatacar con todas las fuerzas disponibles en lugar de efectuar un repliegue ordenado de cara a estabilizar el frente. Demasiado tarde. París fue liberado en agosto, y los aliados efectuaron otro desembarco en la costa mediterránea de Francia (Operación Hábil) como refuerzo. Ahora, lo único que separaba a los Aliados del corazón del Reich era la Línea Sigfrido y el Rhin. El camino hasta Berlín estaba abierto. Normandía, una región al norte del Canal de la Mancha con agrestes playas, sería el objetivo elegido: la mayor operación militar de la historia de las guerras se libraría, bajo el nombre en clave de Operación Overlord: -Comandante Supremo- y la fecha, finalmente el 6 de junio de 1944, a pesar del mal tiempo.y también la victoria de los aliados como así ocurrió.
            Con el desembarco de Normandía comienza la última etapa de la Guerra que concluiría con la derrota completa de Alemania y Japón (Italia ya había sido neutralizada en 1943 con la caída de Mussolini. El Día “D” y las victorias consiguientes rompieron el frente alemán occidental en Europa. La victoria en Normandía fue el comienzo del fin que permitió la victoria definitiva de la democracia sobre el imperialismo expansionista  fascista. El yugo nazi se bate en retirada siendo además más oprimido por el avance de los rusos en el frente oriental.
            La victoria en Normandía cambió la faz del mundo democrático-occidental, al comenzar los países aliados a doblegar al totalitarismo nazi ,que comenzaba a replegarse poco a poco hasta su propio espacio geográfico, que sería posteriormente sometido, ocupado y dividido.
            Un nuevo cambio geopolítico anhelante de libertad comenzaba a vislumbrar en la Europa ocupada por Hitler y del horror que puso en marcha el 1 de septiembre de 1939 este dictador nazi.
            El Día “D” fue el comienzo del cambio definitivo que se impone en la mayor parte de Europa en la segunda mitad del S.XX:  la libertad, la democracia y el modelo capitalista-occidental comienzan a imponerse a los modelos totalitarios, primero a los de derechas (fascismo y nazismo) y posteriormente al de izquierdas (comunismo): a este último tras la política de Bloques y la Guerra Fría.
Desembarco de las tropas aliadas en Normandía...

domingo, 25 de mayo de 2014


MONJAS, PASTAS Y PASTELES: El ARTE DULCE DE LA GASTRONOMÍA.

ADELINA ARRANZ AGUILERA

dulces-y-postres-de-las-monjasLos viajeros y turistas que se acercan por las provincias de la geografía española, se encuentran con unos dulces manjares, exquisiteces culinarias cargadas de cultura y tradición, a los que muchas veces se les extrae de la cultura gastronómica más al uso, que se recrea y se difunde con pujanza en los medios de información, concursos y exhibiciones culinarias           .

            Tiempo, paciencia, manos delicadas y buenas materias primas ponen el eco de la tradición de la gastronomía dulce en manos de las monjas que interpretan una variedad de rectas-muchas veces ancestrales- y utilizan estos “mimbres culinarios” que exaltan nuestros paladares.

            Hoy vamos a hacer referencia a este patrimonio culinario que las monjas de Burgos guardan entre los muros de sus conventos y que nos ofrecen con todo su amor y arte.

           fabrica-monjas-adornos-artesanias-cirios-mermeladas-miel-pasteleria-obrad-69316151_3 Elaboran sus renombradas pastas, pasteles, rosquillas, tartas y trufas de chocolate, entre otros productos, que ponen el tono de ese magnífico olor en la esfera de nuestros sentidos: con toda propiedad se puede decir que en los alrededores de muchos conventos y monasterios femeninos huele a gloria bendita.

            Merece la pena acudir a alguno de los muchos monasterios de clarisas, dominicas, carmelitas, cistercienses o benedictinas de Burgos y su provincia (Medina de Pomar, Belorado, Briviesca, Lerma, Caleruega, Palacios de Benaver, Villamayor de los Montes, Castil de Lences,etc., para adquirir alguna delicia conventual. Nuestro paladar y nuestros sentidos quedarán plenamente satisfechos.

           Tizona del Cid Dulce No sería de justicia si no citamos también la labor de los frailes en este sentido. Por ejemplo en el monasterio de San Pedro de Cardeña los monjes cistercienses elaboran el licor Tizona del Cid, con hierbas aromáticas y que lleva este nombre como homenaje al legendario héroe castellano.

            También las pastelerías de los pueblos, villas y ciudades burgalesas están bien surtidas de sabrosas y originales reposterías. Quizás el pastel con más fama es el chevalier , fino bollo relleno de nata que fue creado por un pastelero de la capital. Son también de finura exquisitez  las rosquillas de Medina, los bollos de mantequilla de Villarcayo, los florones de masa frita de Aranda.

            Entre estas variedades no podemos dejar de destacar: las milhojas, los obuses y bartolillos rellenos de crema , las pajaritas de Pascua, los jesuitas, los besitos, las yemas de canónigo, los huesos de Santo y los roscos de San Lesmes, entre otros.

   1-euro-monjas-bordados-pasteleria-reposteria-dulces_98105135409393639         Las almendras garrapiñadas de Briviesca, los empiñonados de Aranda y las citadas yemas de canónigo de Burgos, son también dulces exquisitos que deleitan el tradicional sabor popular. En la capital de la Bureba se elaboran las garrapiñadas desde el siglo XIX, con varias fábricas dedicadas en la actualidad a su producción. Según sus fabricantes, su originalidad y fama merecida provienen de la muy caliza agua de Briviesca con la que hierven las almendras y el azúcar. Este es también un ejemplo de la rica y variada gastronomía burgalesa, sinónimo de calidad.

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