sábado, 16 de junio de 2018

WATERLOO


http://www.mentideroliterario.es/wp-content/uploads/2018/02/pablo_picasso_by_raipun-d80o4vq.jpgWATERLOO: EL FINAL DE LA HEGEMONÍA MILITAR NAPOLEÓNICA
Alfredo Pastor Ugena

http://www.mentideroliterario.es/wp-content/uploads/2018/02/pablo_picasso_by_raipun-d80o4vq.jpgLa Revolución Francesa y el imperialismo napoleónico cambiaron las estructuras socioeconómicas y políticas de Europa y gran parte del mundo. Hacia el final del proceso revolucionario francés, la burguesía apeló al ejército para evitar acudir al pueblo o promover la vuelta del Antiguo Régimen. El general Napoleón Bonaparte dio un golpe de Estado el 18 y 19 de Brumario (9 y 10 de diciembre de 1799) y se hizo con el poder.
El imperio napoleónico supuso el mantenimiento de la supremacía socioeconómica de la burguesía. El cambio de signo de las guerras (1812-1814) y las crisis económicas (1810-1815) motivaron la retirada de la confianza de la burguesía hacia Napoleón I. En efecto, tras la primera abdicación (6 de abril de 1814)  su definitiva derrota en Waterloo (18 de junio d1 1815) selló la inevitable caída de su imperio, tras la efímera recuperación del poder durante los Cien Días: 20 de marzo a 28 de junio de 1815.
La batalla de Waterloo fue la última batalla de las guerras napoleónicas en la que se vio cómo las ambiciones del emperador francés eran aplastadas de una vez para siempre. Las campañas de España y Rusia fueron los precedentes más significativos de este ocaso.
A pesar de su antigua genialidad en la campaña, Napoleón fue incapaz de derrotar a los ejércitos aliados, y los prusianos acabaron de determinar su suerte al acudir en ayuda de Wellington el 18 de junio, en lugar de retroceder tras su revés en Ligny.Después de ser derrotado por el Duque de Wellington, fue desterrado a la remota isla de Santa Elena.  Napoleón estaba librando ya demasiadas batallas y tenía muchos frentes abiertos y las fuerzas aliadas de Gran Bretaña, Prusia, los Países Bajos y Bélgica estaban haciendo todo lo posible por derrotarle
El 4 de abril, Napoleón abdicó oficialmente de su cargo de Emperador de Francia. Las fuerzas aliadas decidieron exiliarlo a la pequeña isla de Elba, en la costa toscana. En lugar de un imperio europeo, ahora Napoleón sólo gobernaba los 120 kilómetros cuadrados de aquel terreno áspero. Los aliados instauraron rápidamente la monarquía borbónica, proclamando a Luis XVIII, rey de Francia.
Por tanto, el 1 de marzo de 1815, Napoleón se escapó de la isla de Elba, y desembarcó en el puerto de Cannes, en la costa mediterránea, con unos cuantos seguidores. Los soldados que fueron enviados por el rey Luis XVIII para detener a Napoleón, desertaron y se unieron al antiguo emperador. Bonaparte llegaba a París el 20 de marzo de 1815, y fue calurosamente recibido por los campesinos y la clase media. Luis XVIII y los aliados declararon proscrito a Napoleón.
La batalla de Waterloo (una población de la actual Bélgica situada a unos veinte kilómetros al sur de Bruselas), según últimas investigaciones, no se libró en concreto en esta ciudad sino más al sur, en concreto en las aldeas de Braine-l'Alleud y Plancenoit.Fue la última batalla de las guerras napoleónicas en la que se vio cómo las ambiciones del emperador francés eran aplastadas de una vez. A pesar de su antigua genialidad en la campaña, Napoleón fue incapaz de derrotar a los ejércitos aliados, y los prusianos, dirigidos por el Duque de Wellington, que estuvo al mando de una fuerza multinacional de irlandeses, galeses y escoceses, donde no faltaban tampoco los holandeses, los belgas, y el prusiano por GebhardLebercht von Blucher. Tras esta batalla se derrumbó el gobierno de los Cien Días
            El fracaso militar de Napoleón Bonaparte terminó con sus aspiraciones de retomar el sueño imperial. Seis días antes de la derrota, el Congreso de Viena firmó su acta final, donde las naciones vencedoras, Reino Unido, Austria, Rusia y Prusia, se unieron para sepultar las ideas revolucionarias extendidas por el francés y para restablecer las fronteras a su antojo
“(…) Tras la Batalla de Waterloo, Napoleón trató de tomar un barco para huir a América, pero fue capturado por los británicos. Suplicó asilo en Gran Bretaña, pero los ingleses se negaron, y desterraron a Napoleón a Santa Elena, donde vivió seis años hasta fallecer, una isla remota a cientos de kilómetros de la costa de África. Napoleón no volvió jamás a pisar suelo frnacés. Los últimos seis años de su vida los pasó en Santa Elena.
A pesar de no tener un glorioso fin, el legado de Napoleón duró mucho más. Sus ideas, tanto políticas como militares, y otros principios de la Revolución Francesa, se llevaron a Europa occidental y otros puntos del planeta (…)”. Murió años después, en 1821, a los 52 años de edad.
El Primer Imperio Francés fue destruido tras la derrota de Waterloo. Francia perdió la hegemonía continental y los Borbones recuperaron el trono de París. La Corona recayó en Luis XVIII, hermano del último monarca, Luis XVI (el XVII se reservó para el hijo de éste que se suponía había reinado preso en la prisión del Temple tras la ejecución de su padre). Se promulgó la Charte, una nueva Constitución, aprobada por el Senado napoleónico, que confirmaba algunas conquistas revolucionarias (libertad de opinión, libertad de culto, gobierno representativo, etc.).”
El sueño de Napoleón de edificar una "Unión Europea", una "Nación de Naciones", no pudo cumplirse: una unidad continental bajo hegemonía francesa. Un imperio con una moneda común, un mismo código jurídico y una misma lengua. La idea de Napoleón contemplaba la creación de una Gran Imperio compuesto por Francia y los territorios sometidos y presidido por él mismo. El Sistema Continental lo formaría el Gran Imperio y las naciones aliadas. Napoleón no sólo no consiguió su propósito sino que despertó los sentimientos nacionalistas a lo largo y ancho de Europa.
Las fuerzas aliadas se reunieron en el Congreso de Viena , en noviembre de 1814, para decidir la mejor manera de dividirse los territorios conquistados por Napoleón. Mientras que las potencias europeas se peleaban por estos territorios, Napoleón recibía constantes informes de que el pueblo francés estaba descontento con la nueva monarquía restaurada. Fue convocado por Gran Bretaña, Austria, Rusia y Prusia en 1814 terminó el 8 de junio de 1815, días antes de Waterloo. El objetivo era defender la tradición, la legalidad, la monarquía y el equilibrio real y duradero en Europa; en definitiva, el Antiguo Régimen. La gran beneficiada fue Gran Bretaña, que se había convertido en primera potencia marítima y extendió su influencia comercial y política por todo el mundo.
En este Congreso , el 26 de septiembre de 1815, se creó la Santa Alianza por iniciativa del zar Alejandro I. El objetivo era avanzar hacia un régimen de paz y un gobierno cristiano en Europa y evitar cualquier alteración de la Restauración. En un principio estuvo formada por Rusia, Austria, Prusia y Gran Bretaña pero en 1818 se unió también Francia. Podía intervenir en cualquier país para detener los movimientos revolucionarios o liberales. Además, el Sistema de Congresos favoreció el uso de la diplomacia en política internacional. En España intervino la santa Alianza bajo la enseña de los Cien Mil Hijos de San Luis , “un contingente francés con voluntarios españoles que combatió en España en 1823 en defensa del Antiguo régimen, por el que abogaba Fernando VII de España, poniendo fin a la Guerra Realista y alTrienio Liberal”.
Con la llegada de los Cien Mil Hijos de San Luis, España volvía a ser lo que fuera años atrás: un país sumido en el absolutismo y anclado en el pasado, situación que se prolongaría durante toda una década, hasta la muerte del «Deseado» en 1833. Durante todos estos años, se dilapidaron todos los derechos y libertades que tanta sangre y sudor habían costado, y se volvió a hacer cada vez más palpable el enfrentamiento entre las dos grandes corrientes políticas, una desde la clandestinidad y la otra desde el poder. 


EL GUERNICA DE PABLO PICASSO


PASEOS POR LA HISTORIA DEL ARTE. LA PINTURA: EL GUERNICA DE PABLO PICASSO por Alfredo Pastor Ugena. Doctor en historia.
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“¿Te gusta? Llévatelo. Total, fuiste tú el que lo hizo” dijo Pablo Picasso al general de la Gestapo que revisaba entre sus cosas y que, por casualidad, se había topado con una postal de su polémica obra: Guernica”.
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Pablo Ruiz Picasso. Por Raipun

El 26 de abril de 1937, en el proceso de la Guerra Civil Española, tuvo lugar el bombardeo de Guernica (conocido también como Operación Rögen).Esta acción militar aérea fue realizado por la Aviación de la Legión Cóndor alemana y la Aviación Legionaria italiana que combatían ayudando a las tropas nacionales de Franco.
“ (…)El primer avión apareció hacia las cuatro de la tarde y dejó caer algunas bombas. Al cabo de unos quince minutos tuvo lugar la primera oleada, tres aviones en formación triangular que volaban muy bajo. Así empezó el bombardeo sistemático de Gernika que se prolongó durante más de tres horas.
Los aspectos técnicos del bombardeo de Gernika siguen siendo hoy uno de los temas más apasionantes de la historia contemporánea. La destrucción de Gernika fue obra de la Legión Cóndor alemana y de las fuerzas aéreas italianas, actuando bajo las órdenes del ejército franquista sublevado. La táctica militar que se aplicó fue tan devastadora que Gernika ha pasado a la historia como el primer ensayo de guerra total.
"Los aviones despegaban del aeródromo de Vitoria, rebasaban el litoral y luego, dando media vuelta, seguían el valle del Oca, atacando Guernica de Norte a Sur. Al parecer pertenecían a tres tipos: Heinkel 111, Junker 52 de bombardeo y Heinkel 51 de caza y ametrallamiento. Debieron formar dos masas, que se turnaban y en cuanto al número de cada una existe una general discrepancia. Por fijar ideas, bien podemos suponer que en cada oleada actuaban, entre bombardeos y cazas, alrededor de 15 a 20 aviones. Eran suficientes. Su táctica consistió en arrojar primero bombas rompedoras ordinarias, luego racimos de pequeñas bombas incendiarias y simultáneamente, ametrallar al personal al descubierto, no sólo el que se encontraba en la ciudad, sino también en sus alrededores e incluso en las anteiglesias comarcales.(…)"                                       
  (Martínez Bande. Vizcaya. Fundación Museo de La Paz de Gernika)

 Picasso, que utilizó a menudo su arte como elemento de propaganda e instrumento contra la guerra, pintó el cuadro en 33 días. Esta obra universal no sería sólo un producto de las inquietudes que tenía el pintor por el bombardeo, sino que realiza una excelsa interpretación de una especie de sinfonía compuesta por todos los fantasmas atormentados: “El caballo herido, el toro, la mujer con el niño desvaneciéndose entre sus brazos, el guerrero derrotado y el portador de la luz, por ejemplo, son todas referencias a cuestiones que perseguían o habrían perseguido a Picasso en algún momento de su vida. son reunidos para representar lo que sucede en Guernica. La vida de Picasso era de por sí un bombardeo, y no dudó en usarla para representar lo trágico y horrendo que fue el ataque en Guernica. Se trata todo de la lucha del humano contra el mal y de los problemas personales como fuente de inspiración a encontrar la luz incandescente que lucha con aquella luz tecnificada llamada guerra”.
Sobre un angustioso escenario arquitectónico en el que apenas se reconocen unas ventanas, un tejado, un suelo de baldosas y una mesa, aparecen nueve figuras, seis personas y tres animales. Están perfectamente ordenadas, a pesar de la imagen de caos que aparentan, en torno a una pirámide compensada por dos ejes verticales situados en los extremos. El lienzo se convierte en un espacio bidimensional que renuncia al fondo, presentándonos todas las imágenes en el mismo plano, con la desaparición de la perspectiva.
            Ésta no sería la primera ni última vez que el arte hacía de elemento unificador de una humanidad fraccionada por el conflicto, pero si la primera vez que cobraría un significado universal y vigente a través del tiempo. Con Guernica, Picasso nos deja (como antes lo había hecho Goya) una obra que nos recuerda las consecuencias que nos trae la guerra, los horrores que deja a su paso en la sociedad por satisfacer caprichos personales y cómo siempre seguir una luz puede hacer que todo retome su camino.
            Desde el punto de vista temático esta obra gira en torno a los horrores de aquella acción bélica destructiva-ya indicada- que aconteció en la ciudad vasca de Guernica. La noticia fue titular en todos los periódicos que destacaban la brutalidad de la acción, ejercida sobre una pequeña ciudad, desarmada y tan sólo ocupada por población civil. Sobre este motivo, comienza a construir Picasso el gran lienzo, poco a poco, decantando los motivos concretos del bombardeo para ir concentrando toda la violencia en símbolos y figuras que dejan de remitirse al hecho concreto. Guernica se convierte así en un grito contra la guerra desde el punto del vista de la víctimas, una reflexión sobre la destrucción y el dolor aplicable a cualquier tipo de conflicto, convirtiendo un hecho concreto en una obra universal.
               Los personajes representados son todos ellos víctimas sin la aparición de ningún soldado. Su interpretación ha sido muy cuestionada, negándose reiterativamente el pintor a darles un significado concreto. En la izquierda aparecen un toro (¿España? ¿el fascismo que vuelve la cabeza sin importarle el espectáculo?), un pájaro sobre la mesa, una mujer con su hijo muerto entre los brazos y una estatua mutilada. El centro lo ocupa un caballo herido (¿el pueblo español?) que pisotea el brazo de la estatua que sostiene una espada rota y una flor. Sobre ellos aparece un ojo-sol con una bombilla como pupila (¿la esperanza?). En la zona derecha se encuentran tres mujeres, una que avanza hacia la luz, otra que porta un candil y, en el extremo, otra con los brazos en alto, gritando en medio de las llamas.
            Picasso plantea perfectamente el horror y la destrucción derivados de la guerra mediante un lenguaje pictórico a medio camino entre el cubismo y el expresionismo, utilizando los recursos expresivos de ambos estilos.
            El color y la luz funcionan de una forma conjunta. Desde el primer momento, Picasso pensó en el cuadro como una imagen en blanco y negro que, en su limitación cromática, pudiera transmitir todo el clima de dolor y tragedia. Sobre este fondo, los gestos dramáticos de los personajes quedan en suspenso, como gritos aterradores dentro de un silencio general al que colabora la ausencia de color, aunque no de tonos, pues el gris, en diferentes gradaciones, atempera y da cohesión a los bruscos contrastes del blanco y el negro. (Ver por ejemplo la cabeza del caballo).
            La luz es totalmente artificial e incluso irreal, pues los supuestos focos (ventanas, quinqué y la lámpara del techo) no producen una iluminación racional sino que ésta viene marcada por la geometrización y la multiplicidad de puntos de vista cubistas.  En general, los personajes fundamentales aparecen fuertemente iluminados, sin sombras, lo cual acentúa su bidimensionalidad. Respecto al color utiliza una reducida gama cromática en blanco, negro y gris. Esta limitación cromática, pudiera transmitir todo el clima de dolor y tragedia.
            Iconográficamente esta obra sirvió a Picasso para pintar multitud de lienzos más durante los años de la Guerra Civil, a favor de la paz y en contra de la barbarie humana. “El Guernica significa, dentro de la obra del pintor, la conciliación de la investigación formal a la que antes se había dedicado casi por completo (cubismo, surrealismo) con el compromiso político en favor de la causa republicana y en contra de la guerra y sus consecuencias. Dentro de este pensamiento, Picasso se sitúa en la línea abierta por Rubens en su Horror de la guerra (del cual extrae, además, numerosas posturas de personajes) y, sobre todo, por Goya en sus Fusilamientos, con la misma visión antiheroica de la violencia como una fuerza ciega que nada soluciona, muy por el contrario”.



lunes, 23 de febrero de 2015

Alfredo Pastor

CARLOS V EN LA BATALLA DE MÚHLBERG. L A MANIFESTACIÓN DEL PROYECTO DE UN IMPERIO CRISTIANO UNIVERSAL, por Alfredo Pastor

Escrito por Alfredo Pastor. En La Pintura
Publicado el 24 julio, 2012 hay Sin Comentarios
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Carlos I de España y V de Alemania en la Batalla Múhlberg. Museo del Prado (Madrid), 1548. Estilo manierista.La batalla de Mühlberg:  tuvo lugar el 24 de abril de 1547 en esta ciudad alemana situada a orillas del Elba. Las tropas imperiales dirigidas por el duque de Alba y encabezadas por el propio emperador Carlos V (Carlos I de España), junto con algunos príncipes protestantes vencieron a los ejércitos de la Liga de Smalkalda mandados por Juan Federico de Sajonia. 

EL AUTOR
Tiziano ( 1485 Venecia27 de agosto de 1576) fue uno de los mejores pintores italianos delRenacimiento y destacado artista de la Escuela veneciana.. Realizó esta obra en 1548, a los 71 años de edad, como homenaje al emperador y rey de España, Carlos I por su victoria en la batalla de Mülhbergcontra los príncipes protestantes alemanes (Liga de Smalkalda) y de los Países Bajos, que tuvo lugar el24 de abril de 1547.

Autorretrato de Tiziano (1567)
Los orígenes creativos de Tiziano se encuentran influenciados por su maestro Bellini y por Giorgione. Es considerado uno de los artistas más polifacéticos: igualmente podía ejecutarretratospaisajesescenas mitológicas o cuadros de temática religiosa
En este cuadro, el reflejo de la psicología del retratado, la claridad de los rasgos y la instantaneidad de la figura del emperador, elevan a Tiziano a la altura de los mejores retratistas de la Historia como Rembrandt o Velázquez. Carlos V le nombró pintor primero de la corona de España.
Logró en el retrato, en general, imágenes de impresionante grandiosidad y hondura psicológica. Influyó por sus composiciones en las generaciones siguientes como Van Dyck, Carracci o el citado Velázquez, que buscaron emular su luz, color, y fuerza expresiva. Durante su dilatada carrera, se convirtió en el más influyente de los pintores de la Escuela veneciana. Murió a consecuencia de la peste negra, epidemia que asoló Venecia.
EL PERSONAJE
Carlos I de España y V de Alemania (1500-1568) era hijo de Juana I de Castilla (“Juana la loca”, hija de los Reyes Católicos) y de Felipe I de Habsburgo (“Felipe el hermoso”, hijo de Maximiliano I, emperador de Alemania). Heredó una inmensa propiedad territorial y con él se inagura la presencia de la Casa de los Austrias (Habsburgo) al frente de los reinos hispanos. Entre 1519 y 1558  fue emperador del Sacro Imperio Románico Germánico Llegó a España  en 1517 sin conocer el idioma castellano gobernando nuestro país entre 1516 y 1556. Su gran tutor fue Adriano de Utrech (futuro papa  Adriano VI).
Se enfrentó en el interior a los problemas y luchas de las conocidas Comunidades de Castilla y a la Germanías; en el exterior, a protestantes, franceses y turcos. Durante su reinado tuvo lugar el Concilio de Trento (1545) y, posteriormente, en 1555 firmó con la Liga de Smalkalda la importante la Paz de Augsburgo, por la que se establece que los príncipes alemanes decidirán en el futuro la religión de cada uno de sus estados, quebrándose con ello la unidad católica del imperio. Aquejado de “gota”, murió en el monasterio de Yuste (Cáceres) en 1558.
LA OBRA
Esta pintura representa al emperador Carlos V a caballo, detenido frente al río Elba. Detrás de él se observa un bosque. Destaca la luz  y los inimitables colores  cálidos: rojos y ocres. El rostro del emperador está serio e impasible, con la mirada fija y atenta, con un gesto impertérrito ajeno a la fatiga. Se trata de un retrato ecuestre – quizás el más importante de la historia de la pintura- donde aparece aquél representado los ideales caballerescos, como un “soldado de Cristo”, un César cristiano en solitario, sin ejércitos victoriosos en su entorno, y en defensa de la cristiandad contra el protestantismo. Carlos V utilizó el arte como ningún monarca había hecho hasta el momentocomo un verdadero instrumento de propaganda política.
Tiziano fue el pintor que mejor se adaptó a estas finalidades. En este cuadro dota a la imagen del emperador de una expresión casi sagrada. Se inagura así un nuevo género que alcanza su esplendor en el Barroco: el retrato real a caballo.
Consiguió el artista, en este cuadro, plasmar la dignidad y fuerza del gran monarca del siglo XVI, Carlos V quien llamó en 1548 a Tiziano para que permaneciera junto a él trabajando dos años en la corte de Augsburgo, Alemania. Allí le encargaron multitud de retratos, en los que él conseguía trasmitir la psicología y dignidad del retratado, con  cuadros solemnes, y de gran calidad artística como el que aquí comentamos.
Tiziano resolvió el encargo del emperador con este magnifico retrato ecuestre, sin precedentes en la pintura. En él, podemos observar al rey montando un caballo de raza española, cubierto por un bello manto de terciopelo y raso de color carmesí, mientras Carlos porta atuendos propios de la caballería ligera .A su vez se cubre con una armadura labrada en oro y plata,  valiosa pieza que aun hoy se conserva en la Real Armería del Palacio Real de Madrid. La lanza, de grandes dimensiones, le acentúa su imagen junto al poder supremo de los grandes césares.
El pintor ,además de su enorme conocimiento técnico, demuestra un admirable rigor histórico, En el centro de la parte delantera del peto, se puede observar la imagen de la Virgen con el Niño, iconografía habitual en las armaduras del emperador a partir de 1531.
El monarca a través de este tipo de obras, y concretamente con ésta, consigue utilizar el arte al servicio de su  fama de guerrero, de político, de buen cristiano y de excelente mandatario, aspectos que deseaba transmitir a todos los rincones de su imperio. Tenía el emperador, en estos momentos, 48 años. Pidió a Tiziano ser representado antes de la batalla de la que salió victorioso, pues no quería ofrecer una imagen violenta sino de magnánimo y justo.
Como es propio de la pintura veneciana- donde  el color prima en las obras-, Tiziano no prescinde de esta cualidad a la hora de realizar este retrato, sino que se apodera de sus posibilidades para remarcar unos rojos inimitables y unos ocres apropiados al conjunto de la obra. Extiende los colores con maestría y precisión sobre la manta que cubre al caballo, sobre la bella armadura o sobre el penacho que remata el casco que le cubre la cabeza. A su vez, dicho despliegue de color aumenta y enfatiza el contraste, al colocarlo junto a la piel pálida del rey, donde se acusa cierta presencia de la vejez.
Este modelo de retrato ecuestre fue retomado posteriormente en el Barroco, tanto en el campo pictórico como escultórico, pasando a formar parte fundamental de la iconografía representativa del poder de los monarcas. En este caso el autor trata de presentarnos el poder el emperador, como vencedor del protestantismo y como símbolo de la hegemonía de los Austrias sobre Europa. Se trata de un auténtico paradigma del retrato de un príncipe del Renacimiento.
El caballo- en este caso un caballo español castaño oscuro- es, sin duda alguna, uno de los animales que encierra más elegancia tanto por su alzado como por la simetría que establecen sus cuatro patas y por la forma cerrada, casi geométrica, de su envergadura, sólo alterada por la prolongación de cuello y cabeza, de una parte, y de la cola, por otra.
El pintor sabe utilizar la imagen del corcel, siguiendo las teorías de Leonardo quien entendía que el caballo era el compañero indispensable de reyes y señores en el retrato oficial.  Las últimas décadas de su vida las pasará el maestro Tiziano continuando sus trabajos para el rey Felipe II, con quien tuvo también una gran relación y le inmortalizó en sus lienzos.
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Alfredo Pastor

LOS TUDOR, ENRIQUE VIII, Por Alfredo Pastor Ugena

Escrito por Alfredo Pastor. En Personajes
Publicado el 28 noviembre, 2010 hay 2 Comentarios
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ENRIQUE VIII, pintado por Hans Holbein, el Joven
Enrique VIII nace en 1491, en Greenwich,  concretamente en el palacio de Placentia, y muere en 1547 ,en Westminster. Fue el tercer hijo de Enrique VII de Inglaterra e Isabel de York y el segundo monarca de la casa Tudor, tras su hermano Arturo, el fundador de esta dinastía.
Sucedió a su padre en 1509.  Una vez ya rey de Inglaterra dejó el poder sucesivamente en manos de el obispo de WinchesterRichard Fox, que junto a William Warham, controlaron los asuntos de Estado. De 1511 en adelante, sin embargo, el poder real fue ostentado por Thomas Wolsey (“Cardenal de la iglesia de Roma y lord canciller  de Inglaterra.”)
Príncipe culto e inteligente empleó su brillantez, en un primer momento, contra la reforma protestante lanzada por Lutero en 1520, mostrándose enérgico defensor de la fe católica ,título que le dio el papa León X por el Tratado de los siete sacramentos que escribió en 1521.
En 1511 Enrique- mostrando un gran interés por los asuntos europeos- se unió a la Liga católica, formada por dirigentes europeos opuestos al rey Luis XII de Francia. Ésta  incluía a personajes relevantes de la época como el Papa Julio II, el Emperador del Sacro Romano Imperio Maximiliano I, y los reyes españoles Isabel de Castilla y Fernando de Aragón, con quien Enrique firmó asimismo el tratado de Westminster. El interés de Enrique en los asuntos europeos se extendió hasta el punto de enfrentarse abiertamente a la revolución alemana de Lutero (“Recordemos que en los últimos años del siglo XV, la necesidad de una reforma de la Iglesia- que Lucero defiende- “en la cabeza y los miembros” se había convertido en un clamor generalizado. El papado se hallaba sumido en un profundo descrédito. Los pontífices se mostraban más interesados en la defensa de sus intereses como soberanos que en el desempeño de su alta misión de guías espirituales”).
Su defensa del catolicismo y su beligerancia contra el protestantismo, cambiaría a raíz del conflicto desatado con la Iglesia católica por el problema sucesorio: el primer matrimonio del rey fue con Catalina de Aragón , la viuda de su hermano Arturo. La  reina Catalina- para poder realizar esta unión matrimonial-a había testificado que su matrimonio con Arturo, Príncipe de Gales, no había sido consumado y, en consecuencia, no había impedimento para el  casamiento con Enrique.
Catalina de Aragón, no le había dado herederos varones, por lo que Enrique VIII pidió al papa la anulación del matrimonio so pretexto del parentesco previo entre los cónyuges (1527); el papa, prisionero de Carlos V (que era sobrino de Catalina), negó la anulación y Enrique VIII decidió romper con Roma, aconsejado por Thomas Cranmer (quien con el tiempo fue acusado de herejía  quemado durante el reinado de María I de Inglaterra) y Thomas Cromwell (Secretario de Estado y Primer ministro. Desempeñó un papel muy importante en la separación de la Iglesia de Inglaterra de la Iglesia Católica de Roma).
Tras repudiar a Catalina de Aragón (madre de María I de Inglaterra( esposa luego de Felipe II) se caso conAna Bolena , (una de las damas de compañía de Catalina de Aragón y madre de la futura reina Isabel I. Sería acusada de adulterio, incesto y decapitada). Posteriormente se  casó con  Juana Seymour,( dama de compañía de Ana Bolena -1536- fue la madre del único varón de Enrique, que subiría al trono con el nombre de Eduardo VI de Inglaterra) Ana de Cleve,(conocida como la “yegua de Falndes”) Catalina Howard(fue la quinta esposa, entre 1540 y 1542, llamada por algunos “la rosa sin espina” fue ejecutada el 13 de febrero de 1542). Murió sin descendencia ). Catalina Parr: fue la sexta y última esposa de Enrique VIII, y la única que lo sobrevivió. Ha pasado a la historia como la reina de Inglaterra que estuvo casada más veces, ya que tuvo cuatro maridos en total, de los cuales Enrique VIII fue el tercero.
La Iglesia de Inglaterra quedó desligada de la obediencia de Roma y convertida en una Iglesia nacional independiente cuya cabeza era el propio rey, lo cual permitió a la Corona expropiar y vender el patrimonio de los monasterios; los católicos ingleses que permanecieron fieles a Roma fueron perseguidos como traidores (y ejecutado su principal exponente, Tomás Moro, en 1535, uno de los grandes fundadores del” humanismo cristiano” junto a Petrarca ,Pico de la Mirándola y Erasmo de Rotterdam ). Sin embargo, Enrique VIII no permitió que se pusieran en entredicho los dogmas fundamentales del catolicismo (dictando los seis artículos de 1539); aunque no pudo evitar que, después de su muerte, Cranmer realizara la reforma de la Iglesia anglicana que la situó definitivamente en el campo del cristianismo protestante, con la introducción de elementos luteranos y calvinistas.
Aprovechando la coyuntura que le permitió dirigir la Iglesia de Inglaterra ,mediante el Estatuto de Supremacía (“que convertía a Enrique VIII en jefe supremo de la Iglesia de Inglaterra o anglicana”) el rey ordenó la desamortización y posterior confiscación de abundantes bienes eclesiásticos, los cuales fueron adquiridos por nobles y burgueses, paliando, en cierta medida, sus graves problemas financieros (“mandó disolver los monasterios- abadías y conventos, – negándole a los abades y prelados sus puestos en la Cámara Alta. Por la primera vez, los “Lores Temporales” eran más numerosos que los “Lores Espirituales”). Esto sucedió casi al mismo tiempo que la reforma protestante se desarrollaba en la Europacontinental. Este ataque a la Iglesia Católica y a sus instituciones monacales ocasionó, entre otros desastres, uno cultural, debido a la  perdida de  importantes libros y manuscritos antiguos de un valor incalculable.
También acrecentó el monarca su poder al acabar con los últimos restos del feudalismo, ejerciendo un mayor control sobre el Parlamento, anexionándose los territorios de Irlanda y País de Gales.
El reinado de Enrique VIII se caracterizó también por un fortalecimiento de la autoridad real, especialmente al someter por entero a la Iglesia inglesa a sus dictámines y voluntad. .Consolidó la imagen del Parlamento (“ cuyas raíces se remontan a principios del periodo medieval”) y lo utilizó como instrumento de su política lo que no impidió la consolidación de este organismo, a la vez, como instrumento de la política del rey y como órgano representativo del reino.
 LAS REINAS Y ESPOSAS DE ENRIQUE VIII
CATALINA DE ARAGÓN
Primera esposa de Enrique VIII,  Catalina de Aragón, (16 de diciembre de 1485 – 7 de enero de 1536) Fue la hija menor de los Reyes CatólicosIsabel I de Castilla y Fernando II de Aragón. Prometida a la edad de 3 años con el hermano de Enrique VIII.  Arturo Tudor, Príncipe de Gales, la boda se celebró en Noviembre de 1501 cuando Catalina contaba con 15 años, pero Arturo murió a los pocos meses. Para conservar la alianza entre Inglaterra y España, Catalina se caso con Enrique, nuevo heredero al trono, en 1509. Catalina le dio una niña María I de Inglaterra, pero ninguno de los hijos varones sobrevivió a la infancia. Enrique solicitó aprobación del Papa Clemente VII para anular el matrimonio de 24 años, con el argumento de que ella no podía concebir hijos varones y él deseaba desposar a Ana Bolena. A pesar de no ser autorizado por el Papa, Enrique siguió adelante con su idea, y se divorció de Catalina mediante una Ley del Parlamento en 1533. Esta circunstancia inició la ruptura entre la Iglesia de Roma y la Iglesia de Inglaterra. Catalina murió en el castillo de Kimbolton cuando tenía 50 años de edad siendo sepultada en la abadía de Peterborough
ANA BOLENA
Segunda esposa de Enrique VIII, Ana Bolena (Boleyn Norfolk o Kent),  Primera marquesa de Pembroke, (1501 – 19 de mayo de 1536) Fue madre de  Isabel I de Inglaterra. Ana tuvo una educación en  Francia desde 1514 a 1521. De regreso a Inglaterra, fue una de las damas de compañía de Catalina de Aragón. Allí llamó la atención de Enrique, quien le propuso matrimonio en 1527. Intelectual que creía en el derecho divino de los reyes. Ana jugó un rol importante en la reforma inglesa. Fue coronada reina consorte en 1533, y después del nacimiento de la princesa Isabel I, no pudo volver a tener un embarazo exitoso. Fue  acusada y apresada por adulterio y cualquier otra razón que permitiera a Enrique casarse con alguna otra y procrear legítimos herederos varones;  Antes de morir decapitada bromeó con su joven verdugo: No te daré mucho trabajo, tengo el cuello muy fino. Está sepultada en la capilla de San-Pedro ad-Vincula, en la torre de Londres.
JANE SEYMOUR
Tercera esposa de Enrique VIII. Jane Seymour, (c. 1508 – 24 de octubre de 1537) fue la tercera esposa de Enrique; quien se sintió atraído por ella cuando era una dama de compañía de Ana Bolena. Le dio su único heredero varón,  Eduardo VI de Inglaterra. Juana murió 12 días después del nacimiento. Está enterrada en el Castillo de Windsor.
ANNE DE CLEVES
Cuarta esposa de Enrique VIII.  Ana de Cleves ,  (Anna von Jülich-Kleve-Berg  22 de septiembre de 1515 – 16 de julio de 1557) su matrimonio solo duróseis meses, desde el 6 de enero al 9 de julio de 1540. El matrimonio nunca se consumó, sin llegar Ana a ser coronada Reina de Inglaterra y permitiendo la anulación. Debido a unos buenos abogados, Ana fue recompensada con propiedades, incluyendo el Castillo de Hever, antigua residencia de la familia. Recibió el título de “Hermana del Rey”, y permaneció como amiga de él y sus hijos. Está sepultada en la  abadía de Westminster.
CATALINA HOWARD
Quinta esposa de Enrique VIII.  Catalina Howard (1520 o 1525 – 13 de febrero de 1542) La llamada “rosa sin espina” . Esta joven y adolescente reina estuvo casada con el rey entre 1540 y 1542. Fue acusada de adulterio y decapitada en la Torre de Londres. La noche anterior Catalina pasó horas practicando cómo colocar su cabeza sobre el bloque, y sus últimas palabras fueron para agradecer a su familia y a los que rezaran por su alma. Fue enterrada cerca de  de su prima, Ana Bolena. En la capilla de San Pedro-ad-Vincula.
CATALINA PARR
Sexta esposa de Enrique VIII.  Catalina Parr (c. 1512 – 7 de septiembre de 1548), también llamada “Catarina” fue la única reina  que lo sobrevivió.  Tuvo cuatro maridos pasando a la historia como la reina de Inglaterra que estuvo casada más veces; Enrique VIII fue el tercero. Después de la muerte del rey, se casó  Tomás Seymur, tío de Eduardo VI de Inglaterra. Tuvo una hija de este último, María, y murió durante el parto. Está sepultada en Sudeley.
TOMÁS MORO. En 1535 fue enjuiciado por orden del rey Enrique VIII, acusado de alta traición por no prestar el juramento antipapista frente al surgimiento de la Iglesia Anglicana ni aceptar el Acta de Supremacía. Fue declarado culpable y recibió condena. Permaneció en prisión hasta ser decapitado el 6 de julio de ese mismo año. En 1935 fue canonizado por la iglesia católica, quien lo considera un santo y un mártir.
Inglaterra aumentó su protagonismo en Europa, apoyada por el crecimiento de su marina de guerra,  que la convirtió en una gran potencia naval desde entonces. Su política exterior estuvo dominada por la búsqueda del equilibrio entre las potencias continentales: primero luchó contra Francia aliándose con Carlos V, pero cuando le pareció que éste alcanzaba un poderío excesivo, se alió contra él al lado de Francisco I (1525). Otro capítulo importante fueron sus campañas victoriosas contra Escocia en 1512-13 y en 1542-45, que no lograron someter este reino a su corona, no pudiendo unifica, por lo tanto,  Gran Bretaña bajo su poder.
Eduardo VI de Inglaterra (Hampton Court, 12 de octubre de 1537 – Palacio de Greenwich, 6 de julio de 1553) A la muerte de su padre Enrique VIII fue proclamado rey de Inglatera y de Irlanda. Mutrio a la temprana edad de 15 años. Fue el tercer monarca de la disnastía de los Tudor y el primer rey protestante británico. Durante su breve reinado, inció el proceso de transformación de la iglesia Inglesa hacia una forma moderada de Protestantismo que se conocería en adelante como Anglicanismo.
A Enrique VIII le sucedió su hijo. Eduardo VI (1537-1553) quien fue rey de Inglaterra y de Irlanda desde el28 de enero de 1547 hasta el día de su muerte, con 15 años de edad..

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